El Villarreal convirtió la eliminatoria copera en un trámite que superó sin mayores problemas. Los amarillos se tomaron en serio el partido y tuvieron el premio de una cómoda victoria que en ningún momento vieron peligrar.
Salió bullicioso y con desparpajo el conjunto local y en los primeros minutos, espoleado por un ambiente festivo, se acercó al área del Villarreal. La alegría balear duró lo que le costó calentar motores al “submarino”. Y eso fueron poco más de 10 minutos. Amagó Moleiro con un disparo desde la frontal antes de que Alasanne cazara un balón en el área para abrir el marcador y convertir el partido en un gran rondo amarillo.
El encuentro se jugaba ya sólo en el campo del Manacor y no tardó en llegar el segundo castellonense. Tani remataba ajustado al palo una jugada de habilidad del vila-realense Nizar por la banda.
La cantera , protagonista
Sin tiempo para ubicarse la zaga local, la segunda mitad arrancaba con un tanto de Cárdona, quien no fallaba un mano a mano con Caldentey tras un buen pase de Tani. Minutos después Nizar rubricaba su buen partido con un nuevo gol. Con el tramite certificado, Iñigo aprovechaba para dar minutos a los canteranos , mientras que Pépé, que reaparecía tras su intervención quirúrgica, anotaba el quinto para los amarillos tras una nueva aparición de Nizar.
La segunda mitad sirvió para que varios cantaranos amarillos cumplieran su sueño de debutar en un partido oficial con el primer equipo. Sergio Barrera, Mauro Roca y César Bonafé tuvieron sus primeros minutos para visibilizar más si cabe a la cantera de Miralcamp. Sus actuaciones se unieron a la de un hiperactivo Nizar, que anotó un gol y dio dos asistencias: "Los jugadores que han estado con el primer equipo tienen todos la capacidad de jugar en él cualquier día. Es verdad que, teniendo la plantilla que tenemos, es complejo para ellos y deben tener paciencia. Han entrado y el nivel no ha descendido. Hay que tener calma, pero también saber que tenemos una buena cantera", dijo Iñigo Pérez.

