Este lunes finaliza el plazo para presentar alegaciones y propuestas al borrador del nuevo decreto de biometano del Gobierno de Castilla-La Mancha. En la provincia de Ciudad Real son varios municipios en los que se quiere instalar este tipo de plantas, entre ellas Llanos del Caudillo, Manzanares o Valdepeñas.
En las localidades afectadas se han ido configurando plataformas ciudadanas en contra de estas fábricas de biogás al considerarlas contaminantes y porque, en algunos casos, se pretenden ubicar cerca de los cascos urbanos. La Coordinadora Stop Ganadería Industrial de Castilla-La Mancha, formada por cincuenta movimientos vecinales de la región, una decena de ellas de la provincia de Ciudad Real, advierte de que 50 de las 70 macroplantas de biometano en tramitación que hay en la región podrían quedar fuera de la capacidad de decisión de los ayuntamientos si la Junta de Comunidades las declara proyectos prioritarios. Toni Jorge es el portavoz de la coordinadora.
En el caso de la provincia, ya son 4 las plantas de biogás declaradas prioritarias por el Gobierno regional: Campo de Criptana, Socuéllamos, Caracuel y Carrión. La coordinadora Stop Ganadería Industrial considera que el decreto de la Junta prioriza los intereses de las empresas gasísticas y energéticas frente a los de los ayuntamientos y la ciudadanía, descartando alternativas más locales y sostenibles.
Este es el segundo intento del ejecutivo autonómico por regular el sector, ya que en junio retiró el Plan de Biometano tras recibir más de 15 000 alegaciones.
