En el marco de la operación “BARKEN” la Guardia Civil ha esclarecido, identificado y detenido a los cuatro presuntos autores de seis delitos de estafa mediante uso de tarjetas y cuentas bancarias, dos delitos de usurpación de identidad y delito de pertenencia a grupo criminal, en la localidad de Villarrubia de los Ojos.
Desde comienzos del presente año 2026 y hasta el mes de mayo, se han presentado varias denuncias en el Puesto de la Guardia Civil de Villarrubia de los Ojos, donde las diferentes víctimas manifestaron haber sufrido diferentes estafas mediante el uso de sus cuentas y tarjetas bancarias sin su consentimiento, así como haber sido engañados en la compra de entradas para eventos, el alquiler de sillas para presenciar diferentes actos y procesiones de Semana Santa en Málaga y entradas para una velada deportiva. Así como la usurpación de la identidad de otras dos víctimas para la comisión de las referidas estafas, según ha informado la Benemérita en un comunicado de prensa.
Una vez que se conocieron los hechos, se hicieron cargo de la investigación agentes de la referida localidad. Se iniciaron diferentes gestiones para intentar el esclarecimiento de los hechos, como el análisis del visionado de extracción de dinero retirado en cajeros automáticos de una entidad bancaria de Villarrubia de los Ojos, en el que los autores retiraban efectivo de la cuenta de una de las víctimas, pudiendo observar sin ningún género de dudas a uno de los autores, abandonando el cajero y portando diversos billetes en sus manos.
Se tuvo conocimiento que los autores, realizaron la usurpación de la cuenta bancaria de una víctima mediante la técnica del vishing, habiendo realizado llamadas telefónicas a la denunciante suplantando a una empresa de paquetería para obtener información personal de la víctima accediendo a su cuenta realizando numerosas compras y pagos por internet, así como en comercios, bares, restaurantes y transferencias bancarias.
Tras analizar los movimientos bancarios no consentidos por la víctima, se obtuvo que los autores habían realizado más de medio centenar de operaciones y movimientos en su cuenta por un valor superior a los 11.000 euros.
Posteriormente se obtuvo información, que los autores amenazaron y agredieron a una tercera persona, la cual anteriormente abrió una cuenta bancaria a su nombre, posteriormente bloqueada, y cuyos datos facilitó a los cabecillas del grupo, para que estos ingresaran dinero de sus negocios ilícitos, recibiendo el a cambio una compensación económica de forma mensual por ser titular de la cuenta lo que se conoce en el argot policial como las denominadas “mulas bancarias”.
Estas personas se dedicaban a la comisión de estafas a todos los niveles, valiéndose de las cuentas bancarias de terceras personas, a las que compensaban con aportaciones mensuales, valiéndose de líneas de teléfono para uso propio a nombre de otros titulares usurpando su identidad, así como de documentos nacionales de identidad facilitados por los compradores y mulas para la creación de líneas de telefonía y como medio para ganarse la confianza de los compradores en las ventas.
La actividad delincuencial se expandía más allá de la venta de entradas para la asistencia a espectáculos deportivos, conciertos y otros eventos, utilizando técnicas propias de la ciberdelincuencia como el vishing, acceso online a cuentas de las víctimas, pagos mediante terminales móviles con aplicaciones bancarias y posible clonación de tarjetas bancarias, desarrollando una actividad delincuencial propia de un grupo criminal.
Siendo dos de ellos los principales cabecillas de la red, actuando otros dos como cooperadores necesarios y conocedores del modus operandi empleado para conseguir dinero de forma ilícita sabiendo el destino del mismo a cuentas de su titularidad lucrándose por ello en los términos establecidos por los dos cabecillas de la trama.
Explotación de la operación
Hace escasos días se llevó a cabo la detención de cuatro personas, vecinos de la localidad, como presuntos autores de seis delitos de estafa, dos delitos de usurpación de estado civil, y pertenencia a grupo criminal, procediendo al esclarecimiento de todos ellos.
Los autores utilizaron para la comisión de los delitos alrededor de ochenta y cinco cuentas bancarias diferentes, de un total de cincuenta y cinco entidades financieras y operadoras de banca online distintas.
La cantidad total defraudada asciende a 18.866 euros de los delitos investigados.
Las diligencias y los detenidos han sido puestos a disposición de los Tribunales de Instancia de Daimiel, plaza nº 2.

