Un equipo de RiscBal (Observatorio de Riesgos Naturales y Emergencias de las Illes Balears, adscrito a la Universitat de les Illes Balears) se desplaza este miércoles a Menorca para evaluar el estado de la zona de Cala Sant Esteve, donde se produjo el desprendimiento de una roca de grandes dimensiones que causó una víctima mortal en el interior de una casa.
El objetivo es analizar el terreno y determinar el nivel de riesgo al que están expuestas las viviendas adyacentes a la siniestrada que han sido desalojadas de forma preventiva.
Esta medida se enmarca en las actuaciones de la Dirección General de Emergencias e Interior, que busca identificar áreas que requieran consolidación o revisión para evitar nuevos incidentes.
En Más de Uno Menorca escuchamos las primeras reacciones del alcalde de Es Castell, Lluís Camps.
