ELECCIONES DE CASTILLA Y LEÓN

A qué partidos beneficia la alta participación en las elecciones de Castilla y León 2026

Los partidos mayoritarios, PP y PSOE, se verán beneficiados si se da una alta participación, pues son más dependientes de una movilización amplia y transversal.

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Toño López-Carrasco

Madrid |

A qué partidos beneficia la alta participación en las elecciones de Castilla y León 2026
A qué partidos beneficia la alta participación en las elecciones de Castilla y León 2026 | Getty Images

Castilla y León decidirá este domingo 15 de marzo quienes les representarán en las Cortes durante los próximos cuatro años. La participación electoral vuelve a situarse como uno de los factores clave, pues un alto grado de abstención tendría un impacto claro en el reparto de escaños. El PP parte como gran favorito, el PSOE no se vería tan perjudicado como en Aragón y Extremadura y Vox se sitúa como la gran amenaza para el bipartidisimo.

Como explica la experta María Martín Revuelta, de la consultora de investigación social GAD3, "una participación alta suele beneficiar a los dos grandes partidos, PP y PSOE, que cuentan con un voto más estructural y capacidad de movilización amplia en todo el territorio". "La participación en Castilla y León tiene un efecto particular debido al diseño del sistema electoral, ya que la comunidad está dividida en nueve provincias con pocos escaños por circunscripción, lo que eleva de forma significativa el umbral real de entrada para los partidos pequeños", detalla.

Cabe destacar que el número de procuradores ha cambiado respecto a las pasadas elecciones: debido al aumento de población en Segovia, pasará este domingo de 81 a 82, aumentado así a 42 el número de procuradores necesarios para la mayoría absoluta. Martín Revuelta analiza cómo "en un sistema tan poco proporcional, cualquier variación en la participación tiene un impacto directo en el reparto final de escaños, por lo que movilizar al electorado se convierte en un factor decisivo para los partidos mayoritarios".

Partido Popular y PSOE, grandes beneficiados con la alta participación

Fernández Mañueco y Martínez Mínguez durante el debate electoral.
Fernández Mañueco y Martínez Mínguez durante el debate electoral. | Getty Images

Los dos grandes partidos mayoritarios serían los beneficiados si se produjese una alta participación en los comicios de este domingo, algo que se antoja poco probable dado los resultados de abstención de las elecciones de 2022, cuando un 41,25% de la población no acudió a las urnas. "Cuantos más ciudadanos acuden a votar, mayor es la capacidad de estas formaciones para diluir el peso relativo de los electorados más movilizados y consolidar su posición", explica Martín Revuelta.

El PP de Alfonso Fernández Mañueco parte como favorito a liderar la cámara autonómica, como lleva haciendo desde las elecciones de 2019. En los comicios de 2022 alcanzó los 31 escaños y ahora, según la encuesta realizada por Celeste-Tel a Onda Cero, volvería a subir hasta los 32: del 31.7% de los votos en 2022 hasta el 34.1%. A pesar de este aumento de votos y en consecuencia de escaños, no sería suficiente para que Mañueco pudiera gobernar en solitario.

Por su parte, el Partido Socialista tratará de desmarcarse de los resultados negativos obtenidos en las elecciones autonómicas de Aragón y Extremadura, una misión complicada teniendo en cuenta el descontento general con el Gobierno de Pedro Sánchez. Carlos Martínez Mínguez intentará remontar su posición respecto a los comicios de 2022, cuando Luis Tudanca bajó de 35 a 28 escaños.

Según vaticinan las encuestas de Celeste-Tel, el PSOE perdería otros dos escaños, bajando del 30.3% de los votos en 2022 al 27.9% en este 2026. El candidato socialista se enfrenta al reto de movilizar a un electorado más amplio pero menos constante, por lo que un alto grado de participación podría ser clave para decidir su resultado final.

Vox y los partidos minoritarios, perjudicados con la alta participación

Carlos Pollán y Alicia Gallego, representantes de Vox y UPL respectivamente.
Carlos Pollán y Alicia Gallego, representantes de Vox y UPL respectivamente. | Europa Press

Según analiza Martín Revuelta, "los partidos de extremos se verían beneficiados si la participación cae con fuerza". Esto se debe a que cuentan con un electorado más fidelizado. En el caso de que haya una alta participación, Vox y Unión por el Pueblo Leonés saldrían perjudicados por una mayor probabilidad de voto para los partidos mayoritarios. En otras palabras, cada voto individual pierde peso relativo, porque hay más personas participando.

Analizando los sondeos de Celeste-Tel, Vox saldría más reforzado que en 2022, cuando disparó sus procuradores de uno a trece. Carlos Pollán tendrá la misión de aumentar aún más sus resultados y así meter presión al Partido Socialista, que ve cada vez más amenazada su segunda posición. Según las encuestas, el domingo crecería del 17.8% de los votos al 19.4%, alcanzando los 17 procuradores.

Por su parte, para la formación liderada por Alicia Gallego, Unión del Pueblo Leonés, los sondeos de Celeste-Tel conjeturan un crecimiento del 4.3% al 5,3% respecto a los votos obtenidos en 2022, materializándose en un escaño más, de tres a cuatro. Una participación alta podría perjudicar a UPL en beneficio de los dos partidos mayoritarios.

Las encuestas barruntan un peor resultado para el resto de partidos minoritarios, entre los que se encuentran Soria ¡Ya!, que pasaría de tres a un escaño; Unidas Podemos (un escaño y 5.2% en 2022) que se diluye en dos formaciones: Podemos (2.7%), sin escaño e IU-Sumar (4.4%), que sobrevive con un procurador; y Por Ávila, que mantiene su escaño a pesar de que se deja tres décimas (del 1.2% al 0.9%).

Un resultado abierto hasta el final

En definitiva, una participación alta este 15 de marzo podría abrir varios escenarios posibles. Puede facilitar una recuperación parcial de la izquierda si lograse movilizar a sus abstencionistas habituales, aunque también puede reforzar al PP si el aumento de votantes se concentra en perfiles moderados contrarios a Vox. Como detalla Martín Revuelta, "cuando vota menos gente, cada voto vale más, y quienes mantienen bases estables salen reforzados".

La cuestión no es solo cuántos votantes acuden a las urnas, sino quiénes lo hacen y en qué zonas. En Castilla y León, la participación podría decidir quién gobierna.