El incendio de la localidad turolense de Ejulve podría quedar estabilizado en las próximas horas gracias al trabajo de las brigadas contra el fuego y a las buenas condiciones meteorológicas. En total, las llamas han calcinado 1.400 hectáreas. La lluvia que cayó ayer en la zona permitió contener el fuego y la humedad de la noche ha facilitado las tareas de control. Tras la autorización de Protección Civil los 250 vecinos de Molinos y de las pedanías de La Cañadilla y Cirugeda ya han vuelto a sus casas.
Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias ya han sido desmovilizados y está previsto reabrir, a lo largo del día, las carreteras autonómicas que se cortaron por la amenaza de las llamas. A pesar de que el panorama es positivo, hay que estar pendientes de las altas temperaturas y de las rachas de viento, ya que podrían reavivar algunos focos. El alcalde de Molinos, David Ferrer, señala que los vecinos volverán a la localidad de forma escalonada para no colapsar los accesos.
SIGUE ACTIVO EL INCENDIO DE PLAN
Mientras tanto, sigue activo el incendio en el entorno de la localidad oscense de Plan y que ya ha arrasado entre 80 y 100 hectáreas. No se ha registrado un aumento del perímetro.
El consejero de interior, Roberto Bermúdez de Castro, explica que las labores de control son complicadas por la orografía del terreno, lo que impide el acceso por tierra y obliga a que sólo intervengan medios aéreos, pero con limitaciones.

