La fábrica de baterías que impulsa Stellantis y CATL en Figueruelas, con una inversión de 4.100 millones de euros, ha recibido la aprobación definitiva como Proyecto de Interés General de Aragón, lo que supone acelerar la tramitación urbanística y ejecutar las infraestructuras necesarias para el suministro de agua y energía. Por el momento los plazos se están cumpliendo y está previsto que la producción arranque en el primer trimestre de 2027.
Para ello, en estos momentos 500 trabajadores, de ellos 172 de nacionalidad china de la empresa CATL, están trabajado en esa primera fase de las obras. El pico de trabajadores provenientes del país asiático alcanzará los 1.700, aunque la media rondará en torno a los 1.000. Se irán incorporando a medida que obtengan los permisos pertinentes.
Una de las preocupaciones para el territorio ha sido su alojamiento, pero el presidente de Aragón, Jorge Azcón, ha avanzado que se habilitará un complejo de viviendas temporal dentro de la propia gigafactoría. Contará con la licencia del Ayuntamiento de Figueruelas y el apoyo técnico del Gobierno de Aragón. Azcón ha asegurado que en los próximos meses se conocerán los detalles.
CAPACIDAD DE 50 GIGAVATIOS/HORA
Cuando la gigafactoría esté en pleno rendimiento, tendrá capacidad de 50 gigavatios/hora, lo que permitirá producir baterías para fabricar 1 millón de Opel Corsas al año. Así, se convertirá en el enclave más importante de España y desde allí se exportarán baterías a otros lugares del país y de Europa.
El consejero delegado de la joint venture de CATL y Stellantis, Contemporary Star Energy, Andy Wu, asegura que el proyecto va más allá de una inversión industrial y destaca el impacto que tendrá en la economía aragonesa con la atracción de inversiones, capacidades y socios.

