Fue el comisario de la exposición, Gerardo Mosquera, una de las personas más influyentes del arte contemporáneo a nivel mundial, quien se puso en contacto con Gervasio Sánchez para proponerle esta exposición: "hace unos años se me acercó y me dijo que había llegado a la conclusión de que en mis fotografías hay más vida que muerte, y yo dije ¡eureka!, alguien lo ha visto por fin". Gervasio Sánchez le invitó a pasar unos días en su casa para que seleccionara las fotografías que finalmente se exponen.
El fotoperiodista afincado en Zaragoza desde hace más de 40 años reconoce que Mosquera le ha dado la vuelta a su trabajo. Durante años no ha querido reconocerse como artista ni se ha sentido cómodo en esa faceta: "yo siempre hui de la palabra artista", afirma. "La DGA no tiene una sola obra mía en su colección porque si no te presentas como artista no te hacen caso. A partir de ahora voy a reivindicarme como artista para revalorizar mis fotografías y que quienes no se han interesado por tener en sus colecciones obra mía, tengan que pagarla más cara". Y explica que de la una de las razones por las que Gerardo Mosquera le eligió para esta exposición es porque "me decía que yo no sólo era un fotógrafo de la muerte, sino que en mis fotografías hay poesía y quería reivindicar esa parte de mi obra".
A pesar de la mirada vital de esta exposición y de su valor artístico, la muestra no deja de lado la crítica, especialmente a los gobernantes y también a los medios de comunicación: "los medios vivimos una rutina impuesta por las agendas políticas y vamos a un ritmo que no es el nuestro. No es posible que Afganistán, en el 2021, en 2022 llegue Ucrania y en el 2023 llegue Gaza y nos olvidemos de Afganistán cuando vive los momentos más duros". Gervasio Sánchez reivindica la importancia de cubrir la postguerra: "a mí me ha gustado ir a la postguerra; lo he hecho, además, de manera egoísta, para salvaguardar mi propia conciencia y equilibrar mi balanza anímica. Cuando vuelves de la guerra vienes muy tocado y muy maltratado mentalmente porque".
El propio Gervasio Sánchez va a estar hasta el próximo día 31 haciendo visitas guiadas en horario de mañana y tarde: "me he liado mucho. Son siete horas de trabajo sin parar y, además, soy de los que cumple a rajatabla el horario, afirma. La exposición permanecerá abierta hasta el 4 de abril en la Sala Goya del Paraninfo de la Universidad.
