Policía Nacional

Detenido en Huesca un hombre acusado de extorsionar a usuarios de páginas de contactos

Formaba parte de una organización criminal dedicada a extorsionar a personas que habían contactado previamente con anuncios publicados en páginas web de contactos de naturaleza sexual. La investigación se inició en Valladolid y permitió localizar en Huesca a uno de los integrantes.

Redacción

Huesca |

Detenido en Huesca un hombre acusado de extorsionar a usuarios de páginas de contactos
Detenido en Huesca un hombre acusado de extorsionar a usuarios de páginas de contactos | Onda Cero Huesca

La Policía Nacional ha detenido en Huesca a un miembro de una organización criminal dedicada a extorsionar a personas que habían contactado previamente con anuncios publicados en páginas web de contactos de naturaleza sexual. La investigación se inició en Valladolid, ciudad donde se interpuso la denuncia de una de las víctimas. Las pesquisas policiales permitieron identificar a uno de los integrantes de la organización, al que le constan multitud de antecedentes policiales, que fue localizado en la ciudad de Huesca, donde se procedió a su detención por agentes de la Comisaría Provincial de Huesca.

La organización publicaba anuncios de contactos de naturaleza sexual en diferentes páginas web. Las víctimas accedían a estos anuncios y contactaban con los números facilitados para pedir información sobre los servicios ofertados, sin que finalmente llegaran a concertar o mantener ningún encuentro. Los anuncios, sin embargo, era solo un reclamo utilizado por la organización para obtener los números de teléfono de potenciales víctimas, sin que existiera una intención real de prestar los servicios sexuales anunciados.

Una vez obtenido el número de teléfono, comenzaba la extorsión. Las víctimas recibían de forma reiterada llamadas y mensajes en los que les exigían diferentes cantidades de dinero, alegando que habían ocasionado pérdidas económicas a las mujeres anunciadas por haberles hecho perder el tiempo sin llegar a concertar una cita. Las comunicaciones se realizaban en un tono especialmente intimidatorio y estaban acompañadas de graves amenazas con el objetivo de generar miedo en las víctimas y conseguir que accedieran a realizar los pagos exigidos. De hecho, algunas de las víctimas acabaron realizando los ingresos solicitados.

Para dificultar la investigación policial y preservar el anonimato de las personas que se encontraban detrás de las extorsiones, la organización utilizaba identidades falsas y recurrían a terceras personas, conocidas como “mulas”, que facilitaban sus cuentas bancarias para poder recibir y mover el dinero procedente de las víctimas, dificultando así que los investigadores pudieran seguir el rastro de los fondos hasta los verdaderos responsables de la actividad delictiva.