El hallazgo de restos humanos flotando en aguas del pantano de Yesa, entre Navarra y Aragón, ha destapado un crimen ocurrido en Pamplona que tiene similitudes con el mediático asesinato cometido por el hijo del actor Rodolfo Sancho, Daniel Sancho, en Tailandia. Luis Rendueles y Manu Marlaska, de Territorio Negro, han explicado en Más de Uno de Onda Cero las claves de este suceso en el que un casero, al igual que Daniel Sancho, mató, descuartizó y repartió los restos de su inquilino por el pantano de Yesa tras una discusión.
El descubrimiento se produjo a comienzos de agosto de este año, cuando un joven que practicaba paddle surf en la playa de Sigüés, en la orilla del embalse de Yesa, encontró lo que parecía una pierna humana. Poco después, otros bañistas encontraron más restos, entre ellos una cabeza y un antebrazo con un tatuaje de la Legión Francesa. Por este motivo, la Guardia Civil se comunicó con el país galo para confirmar si había alguna denuncia por desaparición de alguna persona con estas características, lo cual tuvo respuesta negativa. La clave de la investigación llegó por la 'denuncia' de un perro. Y es que el 7 de agosto un perro fue localizado deambulando por el municipio navarro de Beriain y, gracias a su microchip, los agentes llamaron a su dueño, pero, al no contestar, contactaron con la exmujer del propietario. Esta última no consiguió contactar con él e interpuso una denuncia por desaparición. Finalmente, dieron con el desaparecido y concluyeron que se trataba de un ciudadano francés de unos 60 años llamado Pascal.
Pascal, que había trabajado en el sector de limpieza en Navarra, vivía en una habitación alquilada en Pamplona. Además, la exmujer avisó que el francés mantenía fuertes discusiones con su casero por el impago del alquiler. Al acudir las autoridades a la vivienda y hablar con el propietario del piso, percibieron incoherencias en su testimonio, un hombre que, además, tenía bastantes riñas con otros vecinos y que, supuestamente, había manipulado las cámaras del edificio. Cuando las autoridades accedieron a la vivienda, encontraron el baño perfectamente limpio con lejía pero con restos de sangre humana en el techo. Algunas grabaciones que se pudieron visualizar de comercios cercanos al edificio revelaron que la víctima entró a la casa con su perro la tarde del 1 de agosto pero que nunca volvió a salir. Además, las imágenes de un supermercado de la zona captaron al casero comprando una sierra de sable, una herramienta que coincide con los análisis de los forenses.
Las búsquedas de Google del casero y la influencia de Daniel Sancho
El casero, llamado Endika, declaró que actuó en defensa propia tras ser amenazado por Pascal debido a una riña por el impago del alquiler. Es por eso que el asesino aseguró que le golpeó con un hacha "por accidente". Además, afirma que en ese momento entró en estado de shock lo que le llevó a descuartizar el cuerpo.
Sin embargo, las autoridades afirman que este testimonio es una excusa del casero, ya que la diferencia de estatura entre ambos indica que el ataque no se produjo en una discusión a pie, sino que la víctima fue atacada a traición. Este caso, sobre todo el hecho de que el atacante trocease el cuerpo y se deshiciese de él, reproduce punto por punto el modus operandi de Daniel Sancho.
La fijación de Endika con el caso Daniel Sancho
La investigación y el rastreo de la geolocalización del teléfono del casero sitúan al asesino en el pantano de Yesa el 2 de agosto, un día después del crimen. La prueba de la 'fijación' de Endika con Daniel Sancho está en el historial de búsqueda de su móvil, ya que consultó expresiones explícitas como "qué hacer para descuartizar un cuerpo", "cómo se corta la carne humana" o "cómo estrangular con unas bridas".
Los agentes han destacado que, además, días antes del crimen, una cadena de televisión emitió un documental sobre el caso sucedido en Tailandia, el cual podría haber servido como detonante para que el casero ejecutara el homicidio 'al estilo Daniel Sancho', lo que se llamaría, según el término que usa el FBI, un 'copycat' del caso. Un 'copycat', en estas circunstancias, se trataría de un asesino que se inspira en otro asesino a raíz de un caso muy famoso o mediático.

