En Aragón hay 39.900 personas en activo con discapacidad y la tasa de desempleo se sitúa en el 19,8%, una cifra similar a la nacional (19,7%). Hay un porcentaje muy similar por género, ya que el 51% son mujeres y el 49% hombres. Además, el 93% trabajan como asalariados, principalmente en el sector servicios.
Unos datos que recoge el Instituto Nacional de Estadística y que la Fundación Disminuidos Físicos de Aragón, DFA, quiere revertir. Por ello, han realizado una jornada coincidiendo con su 50 aniversario, que incide en el empleo como una de las grandes barreras para la plena inclusión.
Su presidenta, Marta Valencia, insiste en la necesidad de apoyar a los centros especiales de empleo, que son claves para asegurar el acceso al mercado laboral. “Son necesarios porque la empresa ordinaria no asume la obligación que tiene y la Administración Pública también debe apostar por la inclusión y no quedarse en el mínimo exigido”, ha señalado.
Por ejemplo, la Fundación DFA cuenta con la agencia de colocación “DFA Emplea”, que crea un puente con las empresas para “quitar perjuicios”. “Todavía hay muchas barreras y trabajamos para que haya buenas condiciones y derechos laborales para las personas con discapacidad”, ha indicado Valencia.

