La primera gran ola de calor de este verano ha confirmado que la mayor parte de Europa no está preparada para convivir con temperaturas extremas. Esto ha despertado la 'envidia' de muchos de nuestros países vecinos que, ahora, miran las infraestructuras españolas como la solución al bochorno generalizado.
En países como Alemania o Francia, por ejemplo, se han superado los 40 grados, se han activado las alertas sanitarias y han aparecido por redes sociales imágenes poco habituales, como de vías de tranvía derretidas en Leipzig o ventanas en París de edificios señoriales envueltas de papel de aluminio para repeler el calor. Tal y como han comentado en el programa Julia en la Onda de Onda Cero, presentado por Julia Otero, el cambio climático está obligando a muchos países a buscar soluciones que, en España, llevan siglos formando parte de la vida cotidiana.
El calor en Europa: mantas térmicas y baños en el Sena
Como han explicado en el programa de Julia Otero, Alemania registró por primera vez temperaturas superiores a los 41 grados, una situación que ha obligado a activar protocolos de catástrofe en hospitales que no tienen climatización o a cortar carreteras porque el asfalto no aguantaba el calor.
Mientras, en Francia, los termómetros también ha superado los 40 grados, lo que ha provocado que muchos ciudadanos recurrieran a soluciones improvisadas como cubrir las ventanas con papel de aluminio o mantas térmicas con el fin de mantener las viviendas más frescas. Unas temperaturas que solo en una semana han provocado más de 2.000 muertes.
En ambos países, la escasa presencia de infraestructuras y elementos que aíslen el calor ha sido notoria este último mes. Unos elementos, como toldos o persianas, que desde hace tiempo han provocado risas entre los europeos y que, ahora, miran con 'deseo'.
¿Cómo puede ser que no tengan persianas?
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención en el programa Julia en la Onda ha sido la ausencia de persianas en gran parte de Europa. Según han explicado, este elemento tan habitual en España por motivos climáticos y culturales, apenas existen en países como Francia o Alemania. Sobre esto, los corresponsales de Onda Cero en Francia y Alemania han afirmado que, hasta ahora, no habían tenido la necesidad de proteger las viviendas de temperaturas tan elevadas.
Además, en el programa recordaron que unas persianas o toldos bien utilizados pueden reducir la temperatura de una vivienda entre cuatro y cinco grados. Unas soluciones que, dirigentes de países vecinos, quieren copiar a España para paliar el cambio climático.
