Según el informe “Ojo al dato” de Fundación ONCE, 4 de cada 10 mujeres españolas con discapacidad sufren algún tipo de violencia, especialmente psicológica o física. Sufren por tanto una triple discriminación en muchos momentos.
El informe se ha elaborado en base a más de 1.600 casos en toda España, 57 de ellos en Aragón. El perfil más habitual es el de una mujer de entre 45 y 54 años, con discapacidad psicosocial y con bajo nivel formativo. Preocupa que en el 27% de los casos, la discapacidad se ha producido como consecuencia de sufrir violencia.
Además, en el 34% de los casos no se presentó denuncia. En concreto, denunciaron el 58,9% de las afectadas en el conjunto de España. Un porcentaje que, en Aragón, es ligeramente superior.
En nuestro territorio, además, el 12% de las mujeres con discapacidad víctimas de violencia están en situación de precariedad y el 7% sigue conviviendo con sus maltratadores.
Medidas contra este problema
El estudio, enmarcado en el proyecto Mujeres en Modo ON VG, incide en la necesidad de combatir el problema con campañas adaptadas a la discapacidad, políticas adecuadas para ayudar a las víctimas o con recursos accesibles con profesionales formados.
Lorena Bassols, directora territorial de Inserta Empleo Aragón, ha explicado que el 71% de las mujeres con discapacidad que sufren violencia no tienen trabajo. Por tanto, la orientación laboral y ayudarles a iniciar una vida independiente con un empleo es otro objetivo prioritario. “Durante añas, muchas de esas mujeres han vivido en situación de baja autoestima en la que se les ha hecho creer que no pueden acceder al mercado laboral”, ha explicado. “Todo esto hay que reconstruirlo y remontarlo, y a partir de ahí, empezar a caminar”.

