Déjenme que les cuente una historia, que es muy corta, ya verán.
La de hoy es ficticia. Completamente.
A las nueve de la mañana del lunes, el presidente reunió a las personas de su máxima confianza, que cada vez eran menos y todo hombres. Les preguntó: ‘¿Qué tenemos esta semana?’ ‘¡La Otan!’, se lanzó a decir el más locuaz, sabedor de que el presidente era consciente de que el martes viajaría a Ankara a que sus colegas volvieran a ponerle la cabeza como un bombo con el tema de la inversión en Defensa. ‘Sí, eso ya me lo sé’, dijo, seco, el presidente, ‘pero me refiero a lo otro, ¿qué tenemos esta semana?’ ‘Hoy es el marrón del ministro de Hacienda, tiene a los consejeros autonómicos tocando las narices con la senda de déficit, o sea, lo de cada año’, dijo el colaborador más reflexivo, ‘seguimos adelante con lo de los Presupuestos, ¿no?’ Guardó silencio el presidente, como si estuviera ya en Ankara o más lejos. Insistió el colaborador: ‘Seguimos con lo de los Presupuestos, ¿no?’ Le miró el presidente: ‘Sí claro que seguimos, cuando llegue septiembre ya veré qué hacemos. Pero dejad de contarme lo que ya sé’.
Ahí se le endureció el gesto y temieron sus colaboradores un arranque de cólera a los que tantas veces habían estado ya expuestos. ‘Que qué tenemos esta semana’, les abroncó el presidente, ‘dejad de marear la perdiz; esta semana, qué sabéis, no pongáis cara de merluzos, hablad claro, ¿a quién nos van a imputar esta semana?’ ‘Es difícil saberlo, presidente’, arriesgó el colaborador más veterano, ‘de la Sepi ya tenemos imputados a todos; de la Guardia Civil, más arriba de la directora está la secretaria de Estado, pero no creo; y en el partido…’ ‘¿En el partido, ¿qué?’ ‘Pues que en el partido ya tenemos imputada a la gerente y podría ser que nos imputaran a todos; como partido, claro, ya sabes que Pedraz nos tiene ganas’. ‘¡Todos nos tienen ganas!', estalló el presidente, ‘id pensando cómo convencemos a los nuestros de que aunque imputen al partido en nada afecta a su secretario general. Una cosa es el partido y otra su secretario general, lo que hace uno no tiene por qué saberlo el otro. Hala, a trabajar, que yo tengo que salvar el país de las derechas’.
La historia es ficticia porque, aunque Pedro Sánchez tiene cumbre de la OTAN mañana, con o sin su esposa, aunque Trump le dará otro toque por arrastrar los pies con el dinero y aunque dos jueces tienen investigaciones abiertas sobre el uso del dinero en el PSOE que podrían terminar con el partido imputado como persona jurídica, no es creíble que Sánchez, ¿verdad?, siendo como es desde hace nueve años secretario general del partido y a todos los efectos, y con perdón, el puto amo, intentara desentenderse de la imputación como si no fuera con él. Repitan conmigo: no es creíble. Que lo repita también Emiliano García Page, que ayer hablaba de esta posible imputación en El Confidencial, pero dejando claro que él no desea que se produzca, mal pensados, que hay gente por ahí diciendo que Page pone cada día una vela a la virgen del Sagrario para que el nudo judicial sobre Sánchez termine de cerrarse.
No lo desea, pero lo prevé. Page, que está el hombre desolado ante la sucesión de escándalos que afectan a Ferraz y que ayer contaba, en calcetines cortos, que a él los regalos que le llegan son vino y queso de la tierra y que él sufre mucho porque no bebe.
Admitamos que no debe de ser fácil iniciar cada semana, cuando eres el gobierno de España y estás comprometido con la tarea de preservar el país de la ola reaccionaria que sacude al mundo, sin saber qué día y a qué hora saltará la noticia de que han imputado, o registrado, o detenido a otro de tus afines. No debe de ser fácil ver cómo sube la marea mientras tú sigues atrincherado en un búnker subterráneo. No debe de ser fácil asomarte a los periódicos y encontrar una encuesta detrás de otra que dicen que los españoles ya no te quieren gobernando. Hasta La Vanguardia, ayer, hasta La Vanguardia le enmendaba la plana al CIS y daba cuatro puntos de ventaja a Feijoo y doscientos escaños a la coalición de hecho que forman ya PP-Vox. No sólo eso, empleaba expresiones como ésta: ‘Progresivo hundimiento del PSOE’, ‘división autodestructiva de la izquierda radical’, ‘sólo un milagro laico’, decía, ‘podría mantener al PSOE en el poder si hubiera elecciones’. Y luego, este dato: los españoles quieren elecciones ya, no en 2027. Sólo el 33% prefiere que Sánchez continúe hasta agotar la legislatura.
La sociedad, en las encuestas y en el Parlamento, le está diciendo al presidente que convoque. Lo sabe él, lo sabe su núcleo duro, lo sabe el blando y lo saben sus propagandistas más devotos. Y sabiéndolo todos, el presidente ejerce su potestad, que es su poder, y se niega a atender el clamor de sus gobernados. Es legal que lo haga, tiene derecho a hacerlo, pero estaría bien que admitiera expresamente lo que está haciendo: sabedor de que la sociedad quiere urnas, él las mantiene guardadas a la espera del milagro laico. O sea, por interés personal y de partido, no de país. Entender las decisiones ayuda llamarles por su nombre.
Quién será el próximo, o próxima, imputado es un misterio. El combo de la semana pasada, presidenta de la Sepi y directora de la guardia civil en una misma semana, es casi imposible superarlo. Pero a saber. Mercedes González sigue en el cargo pese a la sospecha de la fiscalía de que maniobró en contra de sus propios agentes de la UCO, un abuso de poder de libro. Presunto, pero de libro. Mercedes González, que no tuvo problema en dejar el cargo vacante para presentarse a diputada en la lista del PSOE, ve ahora inasumible apartarse porque la institución resultaría dañada y bla, bla, bla. No es ella quien se atornilla, es quien la colocó ahí para que controlara. A Margarita Robles le preguntaban ayer en El País si mantenía su confianza en Mercedes González y tardó media frase en quitarse de en medio: ‘A mí no me corresponde mantener mi confianza en ella’, que es la forma castrense de decir ‘a mí que me registren’ y recordar que es Interior, no Defensa, quien escoge al máximo cargo político de la Guardia Civil, por mucho que la institución dependa de los dos ministerios y por mucho que la propuesta de nombramiento, sobre el papel, hayan de hacerla los dos juntos. Mercedes González es cosa de Marlaska, o ni siquiera. Una sanchista pata negra de primera hora no está a lo que disponga un ministro, está a lo que disponga un presidente.
No les agradaría a Óscar López y Óscar Puente esta otra respuesta de su colega Margarita. Pregunta: ‘¿Qué piensa cuando escucha a compañeros suyos decir que hay dos varas de medir en la Justicia, que no se tratan por igual los casos que afectan al PSOE y al PP?’ Respuesta: ‘Es absolutamente falso’. Se aparta la ministra, y acierta al hacerlo, de la turra de la conjura, pero deja por mentirosos a sus colegas del Consejo de Ministros. Bueno, a sus colegas y al presidente, que es el máximo convencido de que hay dos varas de medir y el máximo difusor de la turra. Lástima que en las deliberaciones del Consejo no se aborde este asunto. Retumbarían las paredes si los ministros jueces se atrevieran a discutirle al jefe que Pedraz y Calama y Hurtado y Puente y Peinado y Biedma y toda la sala penal del Supremo incluido Marchena al que él quiso hacer presidente del Poder Judicial, todos son la misma tribu y están en la misma guerra.
'¿A quién nos imputarán esta semana?, decidme'.
En la historia ficticia que les conté antes, el presidente, cuando sus colaboradores, urgidos, abandonan con paso ligero el despachó les dice elevando la voz: ‘¡Es el eclipse, ¿no?!’ ‘¿Cómo dices, presidente?’ ‘Que es el eclipse lo que más interesa a los españoles, es de lo que todos hablan, me lo dijo Tezanos’. Al colaborador más locuaz le sale hacer una broma: ‘Bueno, me parece que hablan más de las joyas de Zapatero, sin acritud, presidente’. Enfurece el líder: ‘¿Pero tú con quien vas, desleal?’ ‘Yo, con el rey sol siempre, presidente, o sea, contigo, tú eres el astro que ilumina cada uno de mis pasos’. Y bajando un poco la cabeza termina de salir del despacho preguntándose si la analogía con el rey sol es la más adecuada ahora que el presidente echa el fin de semana dando consejos en tik tok sobre cómo disfrutar del eclipse solar más anunciado, esperado y deseado de la historia.

