El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha enviado una carta al ministro Ernest Urtasun, en el que le pide una reunión para coordinar y colaborar en el traslado de las pinturas murales del monasterio de Sijena.
El Tribunal Supremo puso fin a un litigio de años con una sentencia en la que obliga al Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) a devolver esos valiosos frescos, arrancados de los arcos del cenobio oscense durante la Guerra Civil. Pero pasado el plazo establecido, no cumplió la resolución. Tras anunciar hace unas semanas la solicitud de ejecución forzosa de la sentencia, el presidente Azcón vuelve a pedir colaboración al Ministerio, que también forma parte del patronato del MNAC. Pide a Urtasun que exija al MNAC el “cumplimiento íntegro” de la sentencia y que colabore en encontrar la “solución técnica más eficiente” para el traslado de unas pinturas, que, según insisten desde Cataluña, podrían sufrir daños irreparables.
Aragón lleva tiempo preparando planes para evitar que eso sea así, pero Azcón también sugiere la colaboración de técnicos del Instituto de Patrimonio Cultural, del Museo del Prado o del Museo Arqueológico Nacional, acostumbrados a llevar a cabo con “absoluta normalidad y de manera frecuente” este tipo de operaciones de traslado.
Azcón le recuerda a Urtasun que su propio Ministerio está impulsando acciones para la devolución paulatina de fondos museísticos a sus lugares de origen, en reconocimiento a los derechos culturales de los ciudadanos. En el caso de Sijena, se están viendo “drásticamente conculcados”, por la dilación en el cumplimiento de la sentencia.

