El 6 de junio se conmemoran 40 años del primer trasplante renal en Aragón, que se realizó en el Hospital Miguel Servet en 1986. Desde entonces, se han llevado a cabo 2.416 intervenciones, consolidando un programa de referencia. La mejora de las técnicas ha permitido ampliar la edad de los donantes y receptores hasta superar los 80 años, con una esperanza de vida muy alta. También han ganado importancia los trasplantes en vivo, con 139 de esta tipología desde 2008.
En cuanto a la lista de espera para recibir un trasplante renal, el coordinador de trasplante del Miguel Servet, Javier Paúl, las cifra en unos 100 pacientes, aunque fluctúa dependiendo de la actividad.
Ahora, el futuro de estos trasplantes renales mira hacia la tecnología con las cirugías robóticas, el uso de la inteligencia artificial para seleccionar donantes y receptores y la utilización de organoides. “No tendremos que esperar otros 40 años para que sea una realidad”, ha asegurado Paúl.
Para homenajear a pacientes, donantes y familiares el Departamento de Sanidad ha organizado un acto en el Hospital Miguel Servet con distintas mesas redondas que han abordado los retos de futuro y las aportaciones de los propios trasplantados.
Uno de ellos es Carlos Gracia, que fue trasplantado hace 38 años y este año cumple 60. Asegura que el trasplante le ha permitido llevar una vida completamente normal, marcada por el deporte adaptado a pequeñas limitaciones. Quien también ha podido desarrollar su vida es Daniel Palacios, de 39 años, que fue trasplantado dos veces y los donantes fueron su madre y su padre. “Realmente ha cambiado mi vida, he formado una familia y soy muy feliz”, ha declarado.

