Cuando el incendio de las Peñas de Riglos comienza a estabilizarse, la vista está puesta en que podamos evitar fuegos similares de cara al futuro. En este sentido, Adelpa, la Asociación de Entidades Locales del Pirineo, ha vuelto a pedir que la prevención y la defensa de los pueblos sean una prioridad permanente. Sostienen que conocer la causa está bien, pero hay que ir mas allá porque eso no resuelve el problema de fondo y es que tenemos un territorio mucho más vulnerable.
Llevan años reclamándolo y hasta ahora la respuesta ha quedado siempre en un papel. Piden que Aragón afronte el problema con una estrategia de prevención a largo plazo, que implique a todas las administraciones y que tenga en cuenta la realidad específica de los municipios de montaña. Estrategia que incluya perímetros de seguridad, reducción de la biomasa, recuperación del paisaje mosaico apoyados en la ganadería extensiva, mayor coordinación, y apoyo técnico y económico a los pequeños municipios. Alertan del monte cada vez más vulnerable y critican el afán de proteger espacios naturales que, por no contar con el territorio, han quedado más desprotegidos que nunca.

