González cree que los aficionados de a pie pueden cubrir la ampliación de capital que levante al club. "Le puedo asegurar que hay sevillismo dispuesto a ayudar al Sevilla. Unos con diez euros, otros con cien, otros con mil y otros con diez millones, no lo sé. Porque hay un sentimiento muy fuerte con el club y entiendo que, por lo que hemos ido hablando con distintas personas, hay interés y voluntad en salvar al Sevilla. Evidentemente, nadie va a poner un euro si los que lo gestionan son los que se han cargado al club. Los que están, los que lo han llevado hasta aquí, no valen. No porque Joaquín González lo diga, sino porque los números lo dicen", declaró en el programa Más de Uno Sevilla.
En relación a la posibilidad de que, tras la ruptura con Ramos, vendan a otro inversor, afirmó que "si por arte de birlibirloque los actuales grandes accionistas encuentran el mirlo blanco que les pague lo que ellos están buscando, pues lo harán, porque están en todo su derecho. Pero yo tengo mis serias dudas de que nadie vaya a pagar un real a duro. El Sevilla no vale lo que piden. Lo valía en el 18, cuando el equipo estaba en Champions, cuando tenía un equipo valorado en cuatrocientos o más millones de euros, cuando había en las cajas ciento veinte millones de euros en fondos propios, cuando no había deudas, entonces podría valer ese dinero. Hoy, con esta plantilla, con las arcas vacías, con unas deudas, dependiendo de cómo lo mires, entre doscientos y cuatrocientos millones de euros, nadie va a pagar eso. Es como si tú tienes una casa que vale doscientos mil euros, pero tú tienes una hipoteca por doscientos cincuenta mil euros. Nadie te va a dar doscientos mil euros por esa casa. Por sentido común".
El presidente de Accionistas Unidos avisa de que "si esto sigue así, no vamos a tener un equipo ni medio decente. Y si hay pérdidas este ejercicio de más de nueve millones de euros, podemos entrar en causa de disolución. Por eso esta ampliación de capital que estamos solicitando. Si no, podríamos entrar en concurso de acreedores o incluso se podría producir la disolución de la sociedad. Entiendo que a los actuales dueños no les interesa un concurso de acreedores, porque ahí entra un administrador externo que les va a revisar desde el euro uno al euro cien. Si se hace una ampliación de capital, los que están ahora ni tienen dinero ni lo van a poner, entonces dejen al sevillismo. Que le quede a todo el mundo claro que el sevillismo no va a permitir que el Sevilla desaparezca. Eso que le quede a todos: a grandes accionistas, a la afición en general y a las instancias superiores deportivas y políticas".
A los pequeños accionistas no les gustó nada que Ramos, en su rueda de prensa, se saliera por la tangente al ser preguntado por si vendería el estadio o la ciudad deportiva. "Son objeto de codicia de nuevos inversores. Está claro que el que ponga dinero, querrá recuperarse con este tipo de cosas. Lo hemos visto en otros clubes con sus estadios". Pero avisa de que "el Sánchez Pizjuán y la ciudad deportiva están blindados tanto en el Ayuntamiento de Sevilla como en el Parlamento de Andalucía, para que solo se puedan usar en sus actuales usos. Es decir, cualquier cambio, aparte de un acuerdo político, tendrá que tener también un acuerdo con la afición".

