El entorno más cercano a Ramos aduce que la última oferta, dividiendo el dinero entre los accionistas y la ampliación de capital, responde a imperiosa necesidad del club de recibir una urgente inyección económica.
Las familias que detentan la mayoría accionarial del Sevilla han dado por “rota” la negociación con Sergio Ramos y el fondo de inversión argentino Five Eleven Capital para la compraventa del club debido, según argumentan, a una “rebaja sustancial” de la oferta inicial, sobre la que existía un preacuerdo, y a la “insolvencia” de la parte compradora.
Fuentes de la negociación informaron a EFE de que el enfado se debe a este “giro inesperado” porque "retiraron la oferta que había recibido hace varios meses el plácet de los vendedores” para reformular la operación hasta convertirla en “inaceptable”, según los actuales accionistas mayoritarios.
“Se habían comprometido a comprar 80.000 acciones, pero ahora querían adquirir unas 30.000 e ir ellos solos a la ampliación de capital, con lo que se harían con el control del club con un desembolso mínimo”, indicaron las fuentes.
En términos económicos, las partes habían acordado la compraventa del Sevilla en unos 450 millones de euros menos la deuda neta –cifrada en unos 90 millones–, pero el giro radical de los términos reducía la inversión a “unos 100”, que ya no correrían, según las fuentes, a cargo de Five Eleven Capital, sino de una familia originaria de Monterrey (México). Así las cosas, los actuales propietarios del Sevilla han dado por "rota" la negociación, que se ha prolongado durante cinco meses. Las cifras exactas de la propuesta son las siguientes: comprarían 32.000 acciones a un precio de 3.175 euros por título, haciendo un total de 101,6 millones de euros. Esas acciones, tras la ampliación de capital, supondrían un 18% del accionariado. Se comprometen a comprar todas las acciones de esa ampliación de capital de 120 millones de euros, para completar un total del 60% del pastel accionarial. Y se harían cargo de la deuda, cifrada en cerca de 140 millones de euros. De este modo, los accionistas ingresarían casi un tercio de lo pactado el 12 de mayo.
Las principales familias accionistas del club hispalense arguyen "la insolvencia, y no sólo económica", de los potenciales compradores del proyecto encabezado por Sergio Ramos y, según las mismas fuentes, han mostrado su intención de “empezar a planificar la próxima temporada” a la espera de que se reactiven otras ofertas para la adquisición del club.

