Con casi 30 años de trayectoria, Nikki Beach cuenta hoy con una presencia internacional que combina una identidad de marca reconocible con la personalidad propia de cada destino. En España, Marbella, Mallorca e Ibiza representan tres escenarios diferentes dentro de una misma estrategia de marca. Cada espacio adapta su propuesta a su entorno, a su público y al carácter de cada localización, manteniendo como denominador común una experiencia vinculada al Mediterráneo y al lifestyle.
Del plato al cóctel: los sabores del verano en Nikki Beach
La gastronomía y la coctelería ocupan un papel central dentro de la experiencia Nikki Beach. La propuesta combina una cocina de inspiración internacional con platos pensados para compartir y disfrutar de manera informal, acompañados de una carta de cócteles que sigue el ritmo de la jornada. Más allá de las cifras, la evolución de los gustos de los clientes también permite identificar qué propuestas han marcado esta temporada en cada uno de los tres destinos.
Los Beef Sliders han sido el plato más vendido en Marbella, Mallorca e Ibiza, convirtiéndose en el favorito compartido por los tres venues. En coctelería, cada destino ha marcado sus propias preferencias: el Aperol Spritz ha liderado en Marbella; en Mallorca, los más solicitados han sido el Espresso Martini Shot y el Mojito; mientras que, en Ibiza, Sol de Ibiza y Lychee Beaches han encabezado las elecciones. Una fotografía gastronómica de tres destinos que comparten marca y Mediterráneo, pero que también mantienen su propia personalidad.
Una misma forma de entender el Mediterráneo
Marbella, Mallorca e Ibiza son tres destinos con una identidad muy marcada y una relación particular con el verano. Esa diversidad también se traslada a Nikki Beach, donde cada espacio desarrolla su propia personalidad sin perder los códigos que definen a la marca a nivel internacional.
En Marbella, Nikki Beach forma parte desde hace años de la escena de la Costa del Sol y de su oferta más internacional. Mallorca aporta el carácter propio de la isla y una conexión especialmente estrecha con el entorno mediterráneo, mientras que Ibiza suma su particular relación con la música y la cultura de playa. Tres localizaciones diferentes que permiten a la marca desarrollar una misma propuesta desde perspectivas distintas.
La temporada llega así a su fin en los tres destinos con más de 16.000 botellas de champagne vendidas, pero también con una fórmula que continúa definiendo la experiencia Nikki Beach: gastronomía, música, hospitality y tiempo compartido frente al mar como una forma icónica de celebrar la vida. Una combinación que, temporada tras temporada, mantiene su presencia en algunos de los destinos mediterráneos más reconocidos de España.

