Además, favorece vías relacionadas con el GLP-1, una hormona clave en la regulación natural de la saciedad, ayudando a reducir los antojos y a mantener una saciedad más prolongada. Todo ello mientras mejora la microbiota y reduce la inflamación, favoreciendo cambios eficaces y saludables. Y, lo que es especialmente importante, los efectos de KobhoGLP se mantienen en el tiempo.
El lanzamiento llega en un contexto de máxima conversación mediática sobre los tratamientos inyectables con semaglutida y tirzepatida para perder peso. Un reciente metaanálisis (analizó 37 estudios con más de 9.300 participantes) de la Universidad de Oxford publicado en British Medical Journal (The BMJ) concluye que, tras suspender el tratamiento con estos fármacos, se produce una recuperación progresiva del peso y la reversión de las mejoras obtenidas en indicadores clave de salud cardiovascular y metabólica. El trabajo describe una tasa media de recuperación de 0,4 kilos al mes, y estima que las personas recuperan su peso previo al tratamiento en aproximadamente 1,7 años, mientras que los marcadores de riesgo de diabetes y enfermedad cardiovascular regresan a niveles basales en torno a 1,4 años después de la interrupción.
¿Cuál es la clave, entonces, para mantener un peso saludable? “Si queremos resultados sostenibles, hay que mirar más allá de la báscula. El control del peso se decide en gran parte en el eje digestivo: microbiota, inflamación y señales metabólicas que regulan el apetito. Por eso KobhoGLP resulta tan innovador, porque nace para apoyar esos mecanismos desde la nutrición”, explica el doctor Álvaro Campillo, cirujano general y digestivo en el Hospital General Universitario J.M. Morales Meseguer (Murcia), y quien ha formulado KobhoGLP.
