Las tensiones internacionales y posibles restricciones comerciales a Irán podrían repercutir directamente en el precio de algunos alimentos en los supermercados europeos. El país de Oriente Medio es uno de los mayores exportadores mundiales de varios productos agrícolas, especialmente frutos secos y especias. Si continúa el conflicto, estos alimentos podrían encarecerse para los consumidores.
Según datos oficiales del comercio iraní, las exportaciones agrícolas del país superaron los 5.200 millones de dólares en el último año, con millones de toneladas vendidas a decenas de países. Estos son los alimentos que más subirían de precio:
- Azafrán:

Irán produce la mayor parte del azafrán del mundo, suministrando aproximadamente el 90% del mercado global. Esta especia es considerada una de las más caras del mercado, manteniéndose su elevado valor durante siglos debido a la escasez, la enorme cantidad de trabajo manual necesario y el aumento de la demanda internacional.
De hecho, en los años 70 y 80, España llegó a ser el primer productor mundial, pero la crisis de las zonas rurales hizo que se abandonaran muchas tierras, quedando algunas áreas de Toledo, Albacete y Cuenca como únicos cultivadores. El año pasado en todos estos pueblos se recolectaron unos 360 kilos, generando ingresos de unos 4.500 euros por kilo.
El azafrán es caro por varias razones. Principalmente porque tiene una producción muy limitada: cada flor de Crocus sativus tiene solo tres estigmas que se convierten en azafrán. Además, su recolección y separación se hace a mano, lo que lo hace más costoso aún. En total, se necesitan alrededor de 150.000 flores para producir 1 kilo de azafrán.
El conocido como "oro rojo" cuesta actualmente en los supermercados españoles entre 5 y 15€ por un sobre de solo 0,5-1 gramo. Además, España es uno de los principales compradores. Si el conflicto continúa, su precio podría dispararse aún más.
- Pistachos:

Los frutos secos son una de las principales exportaciones de Irán, siendo el pistacho la joya de la corona. Las exportaciones de este fruto seco generan alrededor de 1.500 millones de dólares al año, situándolo como uno de los principales líderes mundiales en este sector.
Los pistachos se han encarecido de forma notable en todo el mundo, tanto en supermercados como en la industria alimentaria. La subida se debe a una combinación de alta demanda, problemas de cosecha y costes de producción. Se trata de un ingrediente muy presente en repostería, snacks y productos gourmet. Si se redujera su exportación, el impacto se notaría rápidamente en los supermercados.
En el comercio internacional, el precio pasó aproximadamente de 16-17 $/kg en 2024 a 22-23 $/kg en 2025, suponiendo un incremento cercano al 30% en un año. La producción mundial está muy concentrada, ya que Estados Unidos, Irán y Turquía producen alrededor del 88% del total mundial, por lo que cualquier problema político en esos países puede afectar al precio global
- Dátiles:

Irán es el segundo exportador del mundo de dátiles, un producto que no ha parado de crecer en demanda y precio en los últimos años. Cada vez más consumidores buscan alternativas naturales al azúcar, siendo los dátiles una alternativa saludable. Por esa razón, se utilizan como edulcorante en barritas energéticas, productos "fitness" y repostería healthy.
Las exportaciones iraníes se verían realmente afectadas y en consecuencia el resto del mundo. Produce alrededor de 1,4 millones de toneladas de dátiles al año y exportan aproximadamente un 30% de su producción. Esto genera cerca de 400 millones de dólares anuales.
Si el conflicto afecta a las exportaciones, el transporte o la producción, habría menos oferta global y la demanda sería la misma, por lo que se experimentarían subidas de precio en los mercados internacionales y en los supermercados.
Otros productos que exporta Irán y podrían verse encarecidos a causa del conflicto pueden ser las patatas, las uvas pasas o los tomates. En el caso de estos últimos, aunque Europa produce este alimento, Irán abastece a varios mercados internacionales, especialmente en productos procesados. Si se reducen las exportaciones, podrían verse presiones en precios en algunos productos procesados.

