Se cumple una semana de la guerra de Irán. Una semana marcada por las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después del 'no a la guerra' proclamado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y tras la negativa de dejar usar a Estados Unidos las bases militares. El líder americano, ante esto, ha calificado a Sánchez de "líder terrible" y ha asegurado que va a cortar "todo comercio con España".
Sin embargo, de momento no se ha producido ningún movimiento. En el Orden Mundial, Blas Moreno y Alba Leiva han explicado qué significa esto y qué consecuencias puede tener. "España puede negarse a impedir que usen las bases porque están en territorio soberano español", ha indicado Alba. Trump, aun así, ha insistido en que las bases son "suyas" y que va a mandar a los soldados a ellas para que las usen, algo que "por poder puede hacerse, pero supondría un conflicto diplomático", según la periodista.
El embargo comercial no se puede llevar a cabo, pero sí paralizar importaciones y exportaciones
Con respecto al bloqueo comercial con el que el presidente estadounidense ha amenazado a España, Albaha asegurado que "no se puede imponer", ya que nuestro país está amparado dentro del Mercado Común Europeo. Son medidas que tienen que negociarse "a nivel europeo", ha explicado, porque a España le protege el escudo de la Unión Europea.
Aunque Trump sí puede "paralizar las importaciones y exportaciones" de algunos productos, como el aceite de oliva, del que Estados Unidos es el principal destino de exportaciones. También puede bloquear las exportaciones de gas estadounidense a España, algo "grave" según Alba, porque importamos el 44% de nuestro gas de EEUU.
Además, ha recordado que las tensiones existentes con Argelia, que también es otro de los principales suministradores de gas a España, supone que España tenga "mayor vulnerabilidad energética", por lo que "está bien ser firme contra Trump, pero puede tener consecuencias".
España está cada vez menos sola en ese 'no a la guerra'
Por su parte, Blas ha comentado que aunque al principio España estaba muy sola en ese 'no a la guerra', otros países se han ido sumando poco a poco, como Francia, Italia, Polonia, cuyo gobierno es "bastante cercano" a Trump. Destacable es el caso de Alemania, cuyo canciller estaba en la Casa Blanca en el momento del anuncio del embargo comercial y no dijo nada, pero al volver a Europa sí se ha pronunciado.
Según el periodista de El orden mundial lo que no se entendía es que España no participara en la defensa colectiva de los aliados. Algo que ha cambiado con el envío de la fragata Cristóbal Colón a Chipre. "No estamos totalmente desvinculados, solo participamos para defender a un país europeo que ha recibido un ataque y no tiene por qué", ha especificado.
La guerra no va a terminar pronto
En cuanto a una supuesta rendición de Irán, tal y como pronosticó Trump, Alba no se ha mostrado convencida, porque "estamos viendo que los combates continúan", lo que puede suponer una escalada de la guerra. La Guardia Revolucionaria iraní sigue atacando y respondiendo los ataques, por lo que los bombardeos no van a cesar, ni siquiera por parte de los países del Golfo.
En este sentido, ambos periodistas creen que Estados Unidos no ha pensado en qué van a hacer después de destruir Irán y que se trata simplemente de "generar caos por generar caos". Además, se sabía las consecuencias que iba a provocar, como la subida de precios del petróleo y gas y que el conflicto iba a prolongarse.
El papel de la guerra de Ucrania
Esta guerra también ha sacado a la luz otro hecho sorprendente: Trump ha pedido ayuda al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, para parar los drones iraníes, ya que EEUU utiliza misiles muy caros para derribar drones baratos, mientras que Ucrania ha desarrollado métodos baratos y efectivos, debido a que lleva años deféndiendose de Rusia.
Sin embargo, Zelesnki ha avisado de que su ayuda solo sería posible si no perjudicara la defensa de Ucrania y si recibiera apoyo para defenderse de Rusia. Por lo que esta guerra de Irán puede tener efectos contradictorios para Rusia: por un lado, pierde un aliado como Irán, pero por otro, podría beneficiarse del aumento del precio del petróleo y que Europa y Estados Unidos se distraigan de la guerra de Ucrania.
