El Gobierno ha ordenado el envío de la fragata 'Cristobal Colón' a Chipre ante la escalada provocada por los ataques de Irán en Oriente Próximo. La decisión, según el Ministerio de Defensa, responde a la necesidad de reforzar la protección aérea de un país miembro de la Unión Europea tras el impacto de un dron iraní en una base británica situada en la isla.
La fragata española se integrará en el grupo naval encabezado por el portaaviones francés 'Charles de Gaulle' y en el que también participan buques de la Armada griega. Tras haber operado en el mar Báltico en labores de escolta y adiestramiento avanzado, el contingente pondrá rumbo al Mediterráneo con previsión de situarse frente a las costas de Creta en torno al 10 de marzo.
Una misión de defensa, no de ataque
El Ejecutivo insiste en que el despliegue no implica un cambio de postura respecto a su rechazo a la guerra. La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha sido tajante al negar que España "entra en la guerra" y ha enmarcado la operación en el derecho internacional. "Cuando hay un evidente ataque de valores y está muriendo mucha gente, está el derecho a la defensa amparado en el Derecho Internacional", ha explicado.
La misión de la 'Cristobal Colón' será proporcionar protección y defensa aérea, complementando la batería 'Patriot' desplegada en Turquía y operada por unos 150 militares españoles. Además, el buque estará preparado para colaborar en eventuales evacuaciones de civiles si la situación lo requiriera.
Robles ha subrayado la diferencia entre participar en una ofensiva y reforzar la defensa de un aliado. "Una cosa es iniciar una guerra (...) y otra que cuando hay una situación de evidente ataque a valores, a derechos, a libertades, a vidas humanas, está el derecho a la legítima defensa", ha señalado en distintas entrevistas.
En la misma línea se ha expresado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, quien ha distinguido entre un ataque contra Irán y la protección del territorio europeo.
Sin apoyo a la ofensiva de Estados Unidos
El envío de la fragata se produce después de que el Gobierno negara a Estados Unidos el uso de las bases de Morón (Sevilla) y Rota (Cádiz) para su ofensiva contra Teherán. El Ejecutivo rechaza que exista cooperación militar con Washington en este contexto.
La ministra de Defensa ha recalcado que la operación española no supone "en absoluto" colaborar con el Ejército estadounidense. "Es colaborar con un portaviones francés, Trump planteaba ataques desde las bases", ha precisado, marcando distancias con la estrategia norteamericana.
También la portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha asegurado que la posición del Ejecutivo "no se ha movido ni un ápice" y que se mantiene el compromiso con el derecho internacional, la OTAN y la Unión Europea, así como la apuesta por la vía diplomática para resolver el conflicto.
Defensa destaca que la 'Cristobal Colón' es la "fragata tecnológicamente más avanzada" de la Armada y que su despliegue demuestra el compromiso de España con la seguridad de la Unión Europea y su frontera oriental.

