Bodega Doña Felisa abrió ayer, 10 de septiembre a las 19:00 horas, las puertas de su nueva bodega en Ronda en una inauguración marcada por la expectación y la espectacularidad de unas instalaciones concebidas para sorprender desde el primer momento. La jornada reunió a representantes institucionales, empresarios, profesionales de la hostelería y el turismo, así como a numerosas personalidades de la vida social y empresarial de Málaga y de la Serranía de Ronda.
Los asistentes pudieron descubrir un proyecto que va mucho más allá de una instalación productiva. La nueva Bodega Doña Felisa ha sido planteada como una experiencia completa alrededor del vino: una arquitectura de gran presencia, tecnología enológica de última generación, espacios subterráneos de enorme fuerza visual y una propuesta de enoturismo y restauración diseñada para que el visitante quiera permanecer, descubrir y volver.
Una bodega que se descubre con los sentidos
La visita comienza entre viñedos y conduce a unas instalaciones donde cada espacio tiene una función enológica y, al mismo tiempo, una fuerte identidad estética. La zona de recepción de uva, las mesas de selección y los recorridos de elaboración muestran un proceso cuidado al detalle desde la llegada de la vendimia hasta la expedición final de cada botella.
Entre los elementos más llamativos destacan los distintos depósitos de elaboración, tanto los depósitos ovoides de hormigón, que favorecen una evolución singular de los vinos, como los depósitos de acero inoxidable con camisa de frío, concebidos para un control preciso de la temperatura durante las fermentaciones y los diferentes procesos enológicos. A ello se suma el innovador sistema Osiri, que aprovecha el CO2 generado durante la fermentación y lo introduce de nuevo en el depósito para favorecer el movimiento del vino y la gestión del sombrero de forma homogénea, reduciendo la necesidad de remontados convencionales con bomba y, con ello, la manipulación directa del vino. Completan el conjunto las cámaras climatizadas destinadas al producto terminado y un amplio centro logístico preparado para gestionar con eficiencia la salida de mercancía y el crecimiento comercial de la bodega.
Pero el espacio que concentra buena parte de las miradas es la espectacular sala de barricas subterránea, definida por un gran arco abovedado en el techo y por una imponente escultura de piedra que parece sostenerse en el aire. La pieza simboliza el corazón del terroir rondeño y conduce al visitante a la esencia del proyecto: un espacio bajo tierra que recuerda que el suelo, la roca y la tierra son fundamentales para la vid y para la identidad del vino. Barricas, piedra, silencio y temperatura natural crean allí una atmósfera de enorme fuerza visual.
Vinos de altura, elaborados con precisión
Bodega Doña Felisa ha construido su trayectoria alrededor de una idea clara: expresar Ronda a través del vino. Sus viñedos, situados en un entorno de altura y con parcelas que alcanzan aproximadamente los 1.000 metros, conviven con unas condiciones climáticas singulares y con una viticultura orientada a preservar la identidad de cada variedad y de cada parcela.
La nueva bodega permite llevar esa filosofía un paso más allá. La selección de uva, el trabajo por gravedad, el control de temperaturas y fermentaciones, los diferentes depósitos de elaboración -desde los ovoides de hormigón hasta los de acero inoxidable con camisa de frío- y la monitorización continua de los procesos proporcionan al equipo técnico herramientas de gran precisión para buscar vinos cada vez más definidos, elegantes y fieles a su origen.
Una historia familiar que entra en una nueva generación
La inauguración supone un nuevo capítulo en una historia que comenzó en Ronda en 1999 de la mano de los fundadores José María Losantos y Gema Alonso, impulsores de Bodega Doña Felisa y de un proyecto de la familia Losantos estrechamente ligado al desarrollo de los vinos rondeños. Durante más de dos décadas, la bodega ha ido consolidando sus marcas, ampliando su presencia en el mercado y defendiendo el potencial vitivinícola de la Serranía de Ronda dentro y fuera de Andalucía.
Durante el acto, José María Losantos y Gema Alonso, ambos fundadores de Bodega Doña Felisa, compartieron el significado de esta nueva etapa y el camino recorrido por el proyecto de la familia Losantos, en el que la continuidad generacional tiene un papel esencial. Junto a los fundadores se incorpora plenamente una nueva generación formada por Julia Losantos, Sara Losantos y Alberto Hernando, cada uno al frente de áreas relevantes para el desarrollo de la compañía.
Su incorporación no se plantea solo como un relevo, sino como una evolución del proyecto: más tecnología, más capacidad, una mirada comercial y enoturística más ambiciosa y el mismo compromiso con Ronda, con sus vinos y con la creación de actividad económica y notoriedad para la zona.
Una inauguración con amplia representación institucional
La presencia de Rocío Blanco Eguren, consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, reforzó el carácter institucional de la inauguración. Blanco Eguren acudió en representación institucional tras no poder asistir Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, y compartió el acto con los fundadores José María Losantos y Gema Alonso y con la alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández Lobato, en una jornada que puso en valor la capacidad de la iniciativa privada para generar proyectos ligados al territorio, la agroindustria, el turismo y la creación de marca Andalucía.
El protagonismo, sin embargo, estuvo en las instalaciones y en la experiencia que ofrece la nueva bodega. Los invitados recorrieron las áreas de elaboración, crianza y logística, además de los espacios destinados a visitas y eventos, en un recorrido que dejó una impresión especialmente fuerte por la escala, el diseño y la integración del conjunto en el paisaje rondeño.
Un nuevo destino de enoturismo en la Serranía
La nueva Bodega Doña Felisa nace también con una clara vocación de apertura al público. Rodeada por 22 hectáreas de viñedo ecológico, incorpora espacios pensados para convertir cada visita en una experiencia: zonas de restauración, wine bar, salones, terrazas y un patio con fuente que articula buena parte de la vida social del complejo.
La propuesta permitirá desarrollar visitas, catas, experiencias gastronómicas, presentaciones, celebraciones y eventos corporativos en un entorno directamente vinculado al viñedo y a la elaboración. Para el área de eventos, la bodega contará con Alabardero Catering como partner y compañero de viaje, sumando su experiencia en restauración y organización de encuentros a una localización especialmente singular.
El objetivo es que quien llegue a la bodega no visite únicamente una instalación enológica, sino que viva Ronda: el paisaje, la gastronomía, el vino, la arquitectura y una forma de entender el territorio.
Una bodega preparada para el futuro
El nuevo complejo supone una inversión global cercana a los 11 millones de euros, una cifra que queda al servicio de una ambición más amplia: crear una bodega capaz de elaborar grandes vinos, recibir visitantes, generar actividad y proyectar la imagen de Ronda y Málaga a través de una instalación de referencia.
La combinación de viñedo ecológico, tecnología, precisión enológica, arquitectura y hospitalidad configura un proyecto poco habitual por su dimensión y por la coherencia entre las áreas productivas y los espacios destinados al visitante. Desde la recepción de la uva hasta la sala de barricas, desde el centro logístico hasta el wine bar, todo el recorrido está pensado para explicar qué hay detrás de una botella de Bodega Doña Felisa.
La inauguración confirmó esa primera impresión. Empresarios, representantes públicos, profesionales del sector y numerosos invitados coincidieron en el impacto visual y funcional de unas instalaciones llamadas a convertirse en uno de los grandes escaparates del vino de Ronda.
Más que una nueva sede, Bodega Doña Felisa presenta así una nueva manera de mostrar su origen: una bodega contemporánea, imponente y abierta, diseñada para elaborar vinos excepcionales y para conseguir que cada persona que la conozca quiera descubrir un poco más de Ronda.

