Marta García Aller ha conversado con Jorge Gómez, exmiembro del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), organismo que se ha visto envuelto en la polémica durante el debate sobre el cruce masivo de migrantes a Ceuta. El Gobierno aseguró inicialmente que no había recibido ninguna advertencia del CNI antes de que se produjeran los hechos, para posteriormente publicar algunos de los informes elaborados por el organismo de inteligencia.
En esos documentos se reflejaba un mensaje de WhatsApp enviado al jefe de gabinete del delegado del Gobierno en la ciudad autónoma, en el que se le advertía de llamadas a pasar la frontera difundidas en un grupo de Facebook con 180.000 seguidores.
La directora de La Brújula le ha preguntado por el modo en el que se comunicó esa información, una vía que el Gobierno ha criticado por una supuesta falta de formalidad. "Se están mezclando deliberadamente cuestiones que no tienen mucho que ver", ha comenzado afirmando Jorge Gómez, quien ha explicado cómo funciona el trabajo diario de comunicación entre los miembros del CNI y otras instituciones y ha diferenciado esta comunicación de los informes oficiales.
Dependiendo del tipo de información, existen unos "canales operativos prácticos" y otros más oficiales. "Es un canal más a través del cual se aporta información de forma urgente". En este caso, Gómez considera que "creo que lo que se aporta en ese WhatsApp es suficientemente claro", ha sentenciado.
Es un canal más a través del cual se aporta información de forma urgente
Sobre si la persona idónea para recibir la información era el jefe de gabinete del delegado del Gobierno, ha señalado: "entiendo que es porque responden a una orden".
Preocupación por la publicación de los informes
El exagente de inteligencia ha trasladado también su preocupación por las formas utilizadas por el Gobierno a la hora de señalar al CNI. "Como exmiembro tengo los pelos de punta desde hace unos días", ha afirmado. Gómez considera que la desclasificación de documentos responde a "generar una narrativa" por parte del Ejecutivo.
A su juicio, esta situación tiene consecuencias en el trabajo de los agentes y en el clima dentro del cuerpo. Según ha explicado, ahora puede existir cierto miedo a dejar "por escrito cosas que pueden llegar a ser publicadas, lo que resta calidad al trabajo".
"Si uno publica estos informes estamos desvelando informaciones de dónde estábamos, cómo se obtiene la información", ha señalado. Además, ha advertido de que "generamos una desconfianza no solo nacional, sino internacional", en referencia a las dudas que estas actuaciones pueden generar en otros países.
Las críticas al Centro Criptológico Nacional
Respecto a las declaraciones del presidente del Gobierno sobre el supuesto carácter "obsoleto" del CNI en materia tecnológica, Gómez ha recordado que es el responsable Centro Criptológico Nacional, organismo encargado de la protección digital del Estado y ha afirmado contundente: "Decir que el servicio está obsoleto me parece inadmisible".
