ENTREVISTAS EN MÁS DE UNO

Page califica de "desastre" la gestión del Gobierno sobre Ceuta: "Puede terminar siendo la gran mentira de la democracia, como la autoría del 11-M"

Rafa Sanz del Río

Madrid |

Emiliano García - Page, presidente de Castilla - La Mancha, durante su entrevista con Más de uno/ Javier Ruiz

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, señaló los malos resultados académicos de España en el informe PISA, y lo relacionó con un problema que bajo su punto de vista denota el fallo de comprensión en los informes que el Cuerpo Nacional de Inteligencia envió previo a la crisis migratoria en Ceuta.

"Los que tenían que leerlos tienen graves problemas de comprensión lectora", declaró en una entrevista en Más de uno con Rafa Latorre.

García-Page manifestó que la gestión por parte del Ejecutivo de esta crisis puede acabar convirtiéndose en uno de las peores de este siglo. "Yo creo que estamos ante uno de los grandes desastres de gestión. Como no se de prisa el Gobierno puede terminar siendo la primera o segunda gran mentira de la democracia, como la autoría del 11-M"

Además el presidente manchego opinó que el Gobierno tiene que darse prisa y espabilar porque gran parte de España piensa que "la mentira ha pasado a la categoría de dogma".

Page pone el foco en la comprensión lectora en los informes del CNI

El presidente autonómico centró buena parte de su intervención en la información que recibió el Gobierno antes de la crisis de Ceuta y, especialmente, en qué se hizo con ella. A su juicio, la cuestión fundamental no es únicamente si existieron informes, sino si las advertencias que contenían fueron correctamente interpretadas y si se actuó en consecuencia.

Page sostuvo que sí hubo informes, aunque los calificó de "moderados" y lejos de plantear un escenario "trágico". Por eso, situó la clave en la respuesta posterior del Ejecutivo: "Aún siendo moderados, ¿se hizo algo? ¿poco, mucho o no se hizo nada? Es que esa es la clave".

El dirigente socialista vinculó esta cuestión con el debate sobre los resultados de PISA y con las dificultades de comprensión lectora que, según señaló, reflejan los datos educativos. En ese contexto lanzó una de sus críticas más contundentes: "Si en algo no se ha equivocado PISA, es el hecho de la comprensión lectora, porque veo que casi nadie de los que han tenido que leer los informes del CNI tienen comprensión lectora".

Una defensa de las instituciones frente a las dudas sobre Ceuta

Page también quiso separar sus críticas al Gobierno de cualquier cuestionamiento de las instituciones del Estado. En particular, defendió la labor del CNI y destacó el papel de los organismos encargados de la seguridad.

El político socialista aseguró que España cuenta con instituciones de las que debe sentirse orgullosa y sostuvo que los errores pueden producirse, pero que eso no debe traducirse en un deterioro de su imagen. En este sentido, reivindicó expresamente al CNI, a la Guardia Civil y a la Policía Nacional.

Su crítica se dirigió, por tanto, a la gestión política de la información disponible. Page planteó una pregunta directamente al Gobierno: "¿No hubo ningún tipo de informe? ¿No hubo ninguno? bueno, ¿a quién le tiene que pedir explicaciones el pueblo español? ¿No será al Gobierno?".

La cuestionable diagnóstico de la crisis

En su intervención, el dirigente recordó también el cambio de enfoque que, según explicó, se produjo en torno a la crisis de Ceuta. A su juicio, inicialmente se presentó como una cuestión relacionada con la seguridad nacional y con la integridad territorial de España, y no únicamente como un problema migratorio.

Page apuntó que el Gobierno pudo verse sorprendido por la situación y planteó como una posibilidad que, después del cambio de posición respecto al Sáhara, se hubiera confiado en que no se producirían nuevas dificultades. Sin embargo, insistió en que lo fundamental es identificar correctamente qué ocurrió antes de plantear soluciones.

"O aciertas en el diagnóstico o no puedes prometer soluciones", resumió durante la entrevista

La crítica a Sánchez y al funcionamiento del PSOE

La intervención de Page no se limitó a la crisis de Ceuta. El presidente castellanomanchego volvió a cuestionar la situación interna del PSOE y la gestión política del Gobierno de Pedro Sánchez.

Frente a quienes califican sus planteamientos de minoritarios, Page defendió que muchas de las ideas que plantea han sido defendidas en algún momento por el propio presidente del Gobierno. Aseguró que su posición no responde a una cuestión personal, sino a una defensa de conceptos, valores y realidades que considera compartidos por una parte amplia de la sociedad.

Mis ideas algún día las expresó el presidente del Gobierno, la diferencia es que yo las mantengo

También criticó el peso que, a su juicio, han adquirido las minorías en el actual escenario parlamentario y llegó a definir el sistema político como una "parapolítica". En su opinión, el Gobierno evita asumir determinadas responsabilidades y permite que las minorías tengan una capacidad de influencia excesiva.

Page apunta a los pactos con Vox como otro factor del resultado electoral

En su análisis de los resultados electorales, García-Page también se refirió a las excarcelaciones de etarras y a la reacción que provocaron determinados asuntos entre el electorado. "Ahora podríamos hablar de las excarcelaciones de los etarras, todo el mundo lo tenía claro y, desde luego, los primeros, los que perdieron las alcaldías", señaló.

Sin embargo, Page consideró que se ha mantenido una interpretación contraria sobre las causas del resultado y puso el foco en la posterior relación entre el Partido Popular y Vox en los gobiernos autonómicos.

"Fue precisamente el gran error que cometió luego el Partido Popular en la indigestión, más que gestión, de los apoyos de Vox en los gobiernos autonómicos", afirmó el presidente castellanomanchego, que recordó el debate generado entonces en torno a esos acuerdos.

A su juicio, aquella situación provocó un "voto reactivo", especialmente entre una parte del electorado nacionalista e independentista. "Sobre todo de cientos de miles de nacionalistas independentistas, que pasaron a votar al Partido Socialista para evitar la entrada de Vox", explicó.

Page sitúa así la gestión de los acuerdos con Vox como uno de los elementos que pudieron tener consecuencias electorales y sostiene que la respuesta de determinados votantes estuvo condicionada por el temor a que la formación de Santiago Abascal entrara en los gobiernos autonómicos.

El presidente manchego también abordó las posibles alternativas de futuro dentro del partido y las aspiraciones de otros dirigentes, entre ellos Óscar Puente. Page aseguró que no pretende participar en ningún "juego de sillas" y consideró legítimas las aspiraciones del ministro.

Sobre Pedro Sánchez, señaló que la insistencia del presidente del Gobierno en confirmar que volverá a ser candidato resulta llamativa y planteó que la reiteración de ese mensaje podría esconder precisamente la existencia de una dificultad o una incertidumbre.

Page no cierra todavía su futuro en Castilla-La Mancha

Preguntado directamente por si volverá a ser candidato a la Presidencia de Castilla-La Mancha, Page evitó dar una respuesta definitiva. "No lo tengo ni mucho menos cerrado", afirmó.

El dirigente autonómico señaló que al revés que el actual jefe del Ejecutivo, mientras ejerza como presidente, no quiere plantearse públicamente en términos electorales. Su intención, según señaló, es gobernar hasta el último día y concentrarse en los problemas de los ciudadanos en lugar de anticipar candidaturas o elecciones.

"Cuando estás gobernando no hay que hablar de las candidaturas ni de las elecciones", expuso.