Granada seguirá contando con representación en el máximo órgano de decisión del Gobierno andaluz. El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, presidió este martes el acto de imposición de medallas a los consejeros de la XIII Legislatura, una ceremonia en la que también tuvo lugar la jura del cargo de la granadina Rocío Díaz como nueva consejera del Ejecutivo autonómico.
La continuidad de una representante granadina en el Consejo de Gobierno permite a la provincia mantener el mismo nivel de presencia institucional que hasta ahora, aunque la remodelación del gabinete no ha supuesto la incorporación de más dirigentes políticos de Granada a los principales puestos de responsabilidad de la Junta.
El único nombre destacado, además del de Rocío Díaz, es el del motrileño Nicolás Navarro, exvicepresidente de la Diputación de Granada, que seguirá desempeñando sus funciones como viceconsejero de Sanidad, manteniendo así su presencia en la estructura del Gobierno andaluz.
Uno de los efectos más relevantes de este relevo tiene que ver con la gestión de Sierra Nevada. Hasta ahora, Rocío Díaz era la responsable política de Cetursa, la empresa pública que gestiona la estación de esquí granadina.
Con su incorporación a la nueva Consejería, las competencias sobre Cetursa dejarán de depender de ella y pasarán a integrarse en la Consejería de Cultura y Deporte, dirigida por Patricia del Pozo, que asumirá la supervisión de la empresa pública.
Este cambio reorganiza la estructura de competencias del Gobierno andaluz y sitúa la gestión de Sierra Nevada bajo un nuevo departamento, aunque la empresa continuará formando parte del sector público de la Junta de Andalucía.
Sin nuevos nombres granadinos en la remodelación del Gobierno andaluz
La remodelación impulsada por Juanma Moreno no ha traído consigo una mayor presencia de dirigentes granadinos en los principales órganos del Ejecutivo autonómico.
Más allá de la continuidad de Nicolás Navarro como viceconsejero de Sanidad y del nombramiento de Rocío Díaz como consejera, no se han producido nuevas incorporaciones de representantes de la provincia a los puestos de mayor relevancia dentro de la administración andaluza.
Con esta configuración, Granada mantiene su cuota de representación política en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía, aunque sin incrementar su peso en la nueva estructura diseñada por el presidente andaluz.

