La precampaña del 29N arranca entre insultos y acusaciones cruzadas con uno de los principales problemas en España como punto de partida: la crisis de la vivienda. La muerte de Maricarmen Abascal tras ser desahuciada el pasado mes de septiembre se ha colado en el escenario político de cara a las próximas elecciones generales.
Su desahucio desató una oleada de protestas y acampadas en distintos puntos del país para reivindicar un acceso a la vivienda digno, lo que ha terminado desencadenando un profundo choque entre el Gobierno y la oposición que se puede apreciar desde las propias autonomías hasta el Ejecutivo central.
Insultos y cruce de acusaciones
Este cruce de acusaciones ya se pudo ver en la mañana del jueves entre el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la oposición. El dirigente regional acusó al PSOE y Más Madrid de ser "miserables" y "buitres carroñeros" por utilizar de forma "sectaria y partidista" la muerte de Maricarmen. Así lo dijo durante su intervención en el Pleno extraordinario celebrado para aprobar dos planes especiales de urbanismo.
"Hay que ser miserables para utilizarla de la forma sectaria y partidista que ustedes la utilizan", añadía Almeida al mismo tiempo en el que defendía que es compatible lamentar el fallecimiento y a la vez señalar que fue una normativa socialista "la que desahució a Maricarmen" y que durante los "ocho años de gobierno" del PSOE con Sumar, donde está integrado a nivel nacional Más Madrid, ha habido "290.000 personas desahuciadas en España".
En la misma línea se pronunciaba la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien se refería a ambos partidos como "políticos buitre" después de que le hayan echado en cara la muerte de Maricarmen. La presidenta madrileña aseguraba que la anciana fue "desahuciada por una ley socialista" aplicada por el Gobierno de Pedro Sánchez. "Hay fondos buitre, mi Gobierno no contrata con ninguno y menos para vivienda social; y luego hay políticos buitres: ustedes".
Hacia unas elecciones marcadas por la confrontación
Por su parte, el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, reconocía en clave nacional que "ha sido un fallo del sistema no poder proteger a Maricarmen". Así lo afirmaba en declaraciones a TVE: "Aprobamos desde la pandemia escudos antidesahucios para evitar este tipo de circunstancias. ¿Qué sucedió? Que en abril de este año no se pudo aprobar, no tuvo mayoría parlamentaria suficiente. Desde abril se han podido producir casos como el de Maricarmen y ahora nos pone de manifiesto lo que tenemos que hacer. Hoy entra en vigor este decreto para que no sucedan este tipo de situaciones".
Una huelga "contra la oposición"
Tras toda la oleada de reacciones tras el desahucio y reciente muerte de Maricarmen, los sindicatos convocaron una huelga general por la vivienda el próximo 11 de noviembre, una fecha muy próxima a las elecciones generales. "El Gobierno comparte los motivos" por los que se ha convocado la huelga, afirmaba Bolaños. "Para que no haya duda, hago mías las palabras de la señora Montero de antemano", dijo el ministro sobre las declaraciones de la exvicepresidenta del Gobierno en las que admitía que la huelga "se convoca contra la oposición" y no contra el Ejecutivo central, como "es habitualmente".
Sin embargo, desde el Sindicato de Inquilinas no lo comparten. Su portavoz Valeria Racu contestaba a Montero en La Sexta afirmando que se trata de una huelga "contra el rentismo". "Es una huelga contra el rentismo, contra la carestía de la vida, contra el sistema". Según sostiene, los culpables de todo son los "partidos políticos, el Gobierno, la oposición y las empresas especuladoras".

