El escenario político de cara a las elecciones generales del 29 de noviembre está bastante dividido. Los números auguran un peor resultado para la izquierda, según avisa el periodista Pablo Pombo en Por fin tras trabajar en una encuesta privada: "Los números son muy críticos para el PSOE".
El periodista advierte que vamos a entrar en una campaña "dura, la más dura que hemos vivido" y que, además, estará marcada por la "desinformación": "Lo hemos visto ya con las encuestas: no son reales (...) es una manipulación", insiste. Según apunta, los resultados de la encuesta en la que ha trabajado señalan que el PP obtendría 135 escaños y Vox 69, lo que sumaría 204 escaños; una cifra que supera ampliamente la mayoría, que está en 176. Por su parte, las izquierdas quedarían de la siguiente forma: "PSOE 102, Sumar 10, Podemos 4. Es decir, no ha cambiado nada respecto a hace dos semanas".
Los sindicatos y la huelga general por la vivienda
Respecto a la huelga general por la vivienda que se ha convocado para el próximo 11 de noviembre, el periodista se muestra bastante crítico al cuestionar que actualmente "se hace difícil pensar que los sindicatos no se hayan convertido en una herramienta del poder político".
Se hace difícil pensar que los sindicatos no se hayan convertido en una herramienta del poder político
Para Pombo esto tiene una fácil explicación: "Los ingresos". Según apunta, "con el anterior gobierno, las subvenciones que recibían los sindicatos eran de ocho millones. Con este, son 32 millones". Por tanto, asegura: "Cuando se inyecta tanto dinero, se hace más posible apagar las movilizaciones", tanto que "durante estos dos años se ha producido el empobrecimiento de las clases medias y trabajadoras y aquí no se ha movido ni Dios desde los sindicatos".
Pero no solo advierte de este efecto, sino que también advierte de que "se pueden usar como mecanismo de movilización contra la oposición al estilo peronista". En este punto, el periodista habla de "consecuencias de la huelga general" que, según avisa, "va a fracasar, tendrá cero incidencia en la noche electoral y debilitará el tejido orgánico progresista para movilizarse cuando haya un gobierno previsible de PP-Vox porque se ha perdido legitimidad y credibilidad en los sindicatos".
Pombo avisa de una campaña marcada por la "excepcionalidad"
Bajo su opinión, España va encaminada a una de las campañas más duras, algo que "no es casual en el modelo habitual de los regímenes populistas bananeros, que buscan crear una situación de excepcionalidad". Aun así, señala la "debilidad de la estrategia que se está diseñando en Moncloa y que pretende vehicular el conflicto social con el constitucional: que los líderes populistas necesitan que el pueblo les siga y aquí el pueblo no sigue a Sánchez".

