El Real Valladolid perdió este jueves contra el Real Betis en la jornada 33 de LaLiga y consumó su descenso matemático a Segunda División, un año después de su ascenso.
Al equipo castellano le perseguía una crónica de un descenso anunciado hace tiempo: solo cuatro victorias en 33 partidos, el equipo más goleado y menos productivo. El proyecto Ronaldo convertido en un subibaja, tres descensos en cuatro años, en una inversión a corto plazo que no cuaja en lo deportivo ni lo técnico.
Durante unos minutos del segundo tiempo, el Valladolid pareció aferrarse a un imposible, porque ni ganando tenía remedio real su descenso con cinco jornadas por delante. De las lágrimas del capitán Javi Sánchez, lesionado de inicio, el Pucela encajó el 1-0 de Jesús Rodríguez, con la defensa visitante muy permisiva.
El Betis se acomodó pero no volvió a crear excesivo peligro, con disparos desviados de Isco y Antony. Los de Álvaro Rubio reclamaron un penalti de Fornals y, justo antes del descanso, encontraron el 1-1 de Chuki en una mala salida del portero Adrián. Se animó el Pucela y así volvió con la reanudación, además de otra reclamación, por un manotazo de Natan a Raúl Moro como último defensa.
Manuel Pellegrini, con la mente también en la ida de la semifinal de la Conference League el jueves contra la Fiorentina, sacó artillería del banquillo y el Betis golpeó en su peor momento. Cucho Hernández e Isco, dos goles en dos minutos, resolvieron el triunfo bético, y la fiesta aún fue mayor en el Villamarín con los golazos de Romain Perraud y Abde percutiendo por la banda izquierda.
El Betis salió así de dos jornadas sin ganar para aprovechar el bache también del Villarreal y colocarse quinto, zona Champions, con 54 puntos, dos más que el 'Submarino' aunque también con un partido más. Mientras, el Valladolid consumó su descenso un año después de volver a Primera, en medio de una posible venta por parte de un Ronaldo que no está dejando el legado que prometió.

