El Rayo Vallecano tendrá que buscar fuera de casa el ambiente de su propio estadio. El club había apurado las últimas opciones para poder disputar en Vallecas el encuentro ante el Alavés, pero la Comunidad de Madrid ha denegado la medida cautelar solicitada por la entidad franjirroja. La decisión, adelantada por Raúl Granado, deja al equipo sin la posibilidad de estrenarse como local en su campo esta temporada.
La resolución supone un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre el Rayo y el Gobierno regional por el estado y el uso del Estadio de Vallecas, cuya concesión fue retirada al club después de una auditoría que detectó deficiencias en las instalaciones.
El Rayo presentó tarde toda la documentación solicitada
Según la información difundida por el periodista de Radioestadio Noche, el Rayo Vallecano había entregado recientemente a la Comunidad de Madrid todos los documentos que el Ejecutivo regional le había reclamado en junio. El club sostiene que dispone de informes favorables relativos a las condiciones de seguridad y salubridad del recinto.
Con esa documentación sobre la mesa, la entidad franjirroja había solicitado una medida cautelar que le permitiera utilizar Vallecas para el partido contra el Alavés, previsto para este jueves 20 de agosto. La intención del Rayo era poder acreditar que, pese al conflicto existente con la Comunidad, el estadio reunía las condiciones necesarias para albergar el encuentro.
La respuesta del Gobierno regional ha sido negativa. La Comunidad de Madrid mantiene así su decisión de impedir el uso del recinto mientras continúan las actuaciones destinadas a corregir las deficiencias detectadas.
Vallecas, en el centro del conflicto entre el Rayo y la Comunidad
El problema se remonta a finales de julio, cuando la Comunidad de Madrid anunció la extinción de la concesión del Estadio de Vallecas al Rayo después de una auditoría sobre el estado de las instalaciones. El Gobierno regional señaló entonces problemas relacionados con la seguridad, la salubridad y el mantenimiento del recinto.
La situación provocó un enfrentamiento entre ambas partes. La Comunidad anunció que asumiría las actuaciones necesarias para poner el estadio en condiciones, mientras que el Rayo ha defendido que el recinto puede albergar encuentros y ha tratado de recuperar su utilización.
La disputa llegó incluso al ámbito policial después de que la Comunidad denunciara al club por impedir inicialmente el acceso de los técnicos y operarios encargados de realizar trabajos en el estadio.
Posible cambio de escenario o un aplazamiento
La consecuencia inmediata de la decisión conocida este lunes afecta al partido de la segunda jornada de La Liga entre Rayo Vallecano y Deportivo Alavés. El encuentro estaba previsto para el jueves 20 de agosto y finalmente tendrá un cambio de ubicación o una modificación de la fecha del mismo a través de un aplazamiento.
En caso de que esta última opción sea denegada por La Liga, y por tanto fuera necesario mantener la fecha y hora del duelo, la alternativa elegida es el estadio de Butarque, en Leganés, que se ha convertido en el escenario provisional para el estreno del Rayo como local.
El cambio supone que el conjunto madrileño comenzará la temporada sin poder jugar ante su afición en su estadio habitual, una situación especialmente sensible para un club cuya identidad está estrechamente ligada al barrio de Vallecas.
La afición ya había mostrado su rechazo a jugar fuera
La decisión llega además después de que las principales organizaciones de aficionados del Rayo hayan mostrado públicamente su rechazo al traslado a Butarque.
Varias peñas rayistas anunciaron que no acudirían al encuentro contra el Alavés ni a otros partidos que el equipo pudiera disputar fuera de Vallecas mientras dure la situación. También reclamaron al club información sobre el número de encuentros que podrían celebrarse lejos del estadio y plantearon la posibilidad de reclamar una compensación proporcional del abono.
El conflicto, por tanto, no se limita ya a una cuestión administrativa entre el club y la Comunidad. La imposibilidad de jugar en Vallecas afecta directamente a los abonados y a la relación del equipo con su afición.
El Rayo sigue defendiendo que Vallecas está preparado
El club había transmitido en las últimas horas su confianza en poder disputar el encuentro en su estadio después de presentar la documentación requerida. Fuentes del Rayo señalaron que consideraban que el recinto estaba "apto" para acoger el partido y que esperaban que la medida cautelar permitiera desbloquear la situación.
Sin embargo, la negativa de la Comunidad deja sin efecto esa vía para el encuentro frente al Alavés.
La cuestión de fondo continúa abierta: cuándo podrá regresar el Rayo a Vallecas y qué actuaciones serán necesarias para que la Comunidad vuelva a permitir el uso del estadio. Por ahora, el primer partido como local de la temporada ya tiene escenario alternativo.

