España lleva tres décadas siendo líder mundial en donación y trasplante de órganos. Una acción que habla de solidaridad, generosidad y de la calidad del sistema sanitario español y de todos sus profesionales.
En 2025, por segundo año consecutivo, se superaron los 6.300 trasplantes, la mayoría renales, hepáticos y pulmonares. Esto fue posible gracias a que 2.547 personas los donaron tras fallecer y 408 en vida.
Detrás de estas cifras hay pacientes, familias y profesionales que trabajan sin descanso para conseguirlo. Son equipos enteros, de especialidades diferentes, incluso de distintas comunidades autónomas. Al frente de todo están los coordinadores de trasplantes, en España hay 741 repartidos por los hospitales. Una de ellas es Montse Nieto.
Su vocación le llevó a estudiar Medicina en la Universidad Autónoma de Madrid especializándose en pediatría. Y desde que entró a trabajar en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, se dio cuenta enseguida de lo importante que era donar. Ahí supo que quería ayudar a esas familias que pasan por algo tan doloroso como la muerte de un ser querido ofreciendo la posibilidad de dar vida a aquellos que lo necesitan.
Desde 2007 es coordinadora y para ella, "cada donante es eterno". No se separa nunca de su busca, del móvil que lleva encima, porque en cualquier momento un compañero le avisa de que hay un paciente potencial, alguien que reúne las condiciones para poder hacer una donación. A partir de ese momento se pone en marcha todo un proceso que va desde la logística, el traslado y la coordinación con la Organización Nacional de Trasplantes.
Montse defiende que “esto es lo suyo” y nos cuenta la huella personal que le ha dejado cada donante.
