En la calle San Andrés, en A Coruña, la mercería La Crisálida está de celebración, cumple 84 años desde su apertura. Dentro hay botones de todos los tamaños, hilos de colores, imperdibles, velcros, dedales… y la cinta métrica amarilla tan característica que hay en cualquier costurero.
Desde su apertura en 1942, ha sido todo un referente para las miles de personas que han ido pasando por su mostrador buscaban todo lo necesario para coser.
Desde hace siete años está al frente Ramón Santos. "Yo no heredé solo un negocio, heredé una historia", señala.
Ramón estudió confección y patronaje, y siempre se ha dedicado a dar clases de costura en su taller hasta que llegó a la mercería. Un lugar cuyo almacén guarda tesoros históricos de la década de 1940. "De lo que más orgulloso me siento es de la cantidad de botones que tenemos, muchos siguen cosidos en sus cartones con fecha de 1942, 1945, 1947...", explica.
Su pasión por el oficio le hizo empezar a compartir en redes sociales qué hay detrás de un oficio tradicional como el suyo. Lo que no se esperaba era el interés que generó y la respuesta que obtuvo. Actualmente, son 700.000 los seguidores que tiene en Instagram y más de dos millones en Tiktok. Un éxito virtual que compagina con las clases de costura que sigue impartiendo allí, "son un pilar en la mercería", indica.
