Formó parte de una de las bandas más emblemáticas de España, atravesó momentos duros y volvió a renacer. Rafa Sánchez, el que fue vocalista de La Unión, confiesa en Por fin los altos y bajos de una vida ligada a la música. Durante la entrevista, el cantante ha abordado con entereza y firmeza una de las etapas más difíciles de su vida: su adicción a la heroína.
"Estuve a un paso de que ese periodo acabara conmigo", confiesa Sánchez. Lo que para muchos fue la década dorada, para él fue mucho más, fue una nueva oportunidad para nacer. "Afortunadamente, un accidente de moto me salvó la vida. Me tuvo inmóvil tres meses en cama. Después, con ayuda psiquiátrica, salí renovado. Fui una persona nueva", recuerda. "La heroína te aisla, solo existes tú y la droga".
Sobre la disolución de la banda que le dio la fama, el artista es tajante: "No había ya química, era una guerra de carneros, uno contra otro. Dar el paso a solitario fue una decisión importante", admite, priorizando su salud mental sobre el "aburguesamiento" financiero.
No había química, era una guerra de carneros
Sánchez también se ha mostrado crítico con la evolución de la sociedad española. Para el cantante, los años 80 fueron un "paraíso" de libertad que se ha ido diluyendo: "Creo que hoy hay mucha menos libertad, hay mucha más censura que en aquel momento. En los 80 podías ser como tú quisieras". Aunque lo comenta con cautela, ya que fue en el periodo en el que cayó en la droga.
Rafa Sánchez continúa ahora su viaje con 'Biografía', una gira de teatros donde, en orden cronológico, desnuda su alma y sus canciones, demostrando que, aunque el lobo ya no aúlle en París, el hombre sigue teniendo mucho que contar.

