La onicogrifosis va mucho más allá de una mera cuestión estética. El Ilustre Colegio Oficial de Podología de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) ha alertado recientemente sobre esta patología que afecta ya al 47% de las personas mayores de 75 años. Se caracteriza por presentar engrosamiento y curvatura excesiva de las uñas, que les confiere un aspecto de cuerno o garra, de ahí su mote "uñas en garra".
Esta enfermedad afecta principalmente a las uñas de los pies, según apuntan desde el ICOPCV, especialmente al dedo gordo, y es muy frecuente en personas de edad avanzada, con patologías como problemas vasculares o por la diabetes.
"Durante el invierno, los pies van tapados con el calzado cerrado. Al estar ocultos, incentiva que los cuidados que se les dan sean menores", explica el doctor Jorge Escoto, podólogo y miembro de la junta directiva del ICOPCV. "Esto propicia en las uñas la onicogrifosis y puede ser muy dolorosa por la presión del grosor de la uña y el calzado", añade. De hecho, en algunas ocasiones puede llegar a crear "heridas en los dedos laterales e, incluso, infecciones".
Principales causas
Respecto a qué lo provoca, los profesionales de la podología señalan que no hay una causa concreta. Puede originarse por múltiples factores, como traumatismos de repetición, contusiones, envejecimiento, uso de un calzado inapropiado, infecciones fúngicas o bacterianas, así como por enfermedades vasculares, diabetes o psoriasis, entre otras.
En este sentido, desde el Colegio recuerdan que el aspecto de las uñas que presentan onicogrifosis es de grosor inusual, extremadamente duras, difíciles de cortar y con una coloración opaca, amarillenta o marrón con estrías.
Prevención y tratamiento
Según apunta el doctor Escoto, el tratamiento principal "consiste en que periódicamente el podólogo realice una quiropodia para rebajar el grosor y cortar la uña de forma segura". Este procedimiento se usa también para eliminar callosidades y durezas.
"A nivel preventivo, consiste en la utilización de calzado apropiado, higiene e hidratación diaria. Y, en casos severos, la opción es un tratamiento quirúrgico, procediendo a la extirpación de la uña y la destrucción de la matriz (matricectomía) para evitar que vuelva a crecer afectada, ya que su aspecto, además de ser estéticamente desagradable, puede ser funcionalmente limitante, por lo que el cuidado constante es fundamental", concluye el especialista.

