La Plaza Mayor de Almagro ha vuelto a convertirse en uno de los centros de la vida cultural del Festival durante la emisión en directo de La Cultureta Gran Reserva. En conversación con Rubén Amón y los colaboradores del programa, Irene Pardo, directora del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, ha reflexionado sobre la evolución del certamen, la vigencia de los clásicos y la forma en que el teatro del Siglo de Oro continúa dialogando con el público contemporáneo.
Pardo ha defendido que la permanencia de los clásicos no reside en que sus textos cambien con el paso del tiempo, sino en la capacidad de cada generación para volver a interrogarlos desde nuevas sensibilidades. "Los clásicos no han cambiado; los que han cambiado son los creadores, las generaciones y la forma de estar en la vida", ha resumido durante la conversación.
Un festival que entiende el teatro como un espacio abierto
La directora ha explicado que el Festival ha ido ampliando progresivamente su mirada sobre el teatro clásico. Junto a las grandes producciones de autores como Lope de Vega, Calderón de la Barca o Cervantes, la programación incorpora propuestas de danza, música, circo, cine y otras disciplinas escénicas que dialogan con el patrimonio dramático del Siglo de Oro.
Para Pardo, el término "teatro" debe entenderse como un espacio donde confluyen distintas formas de creación. Esa apertura permite que nuevas generaciones de directores, intérpretes y compañías se acerquen a los textos clásicos sin renunciar a sus propios lenguajes artísticos. En ese sentido, ha defendido que los creadores actuales ya no se aproximan a los clásicos desde una posición de sumisión, sino desde el respeto combinado con la libertad interpretativa. "Hay que mantenerles el respeto, pero también saber que están ahí para jugar con ellos", afirmó.
Ese planteamiento se traduce en una programación donde conviven espectáculos de verso, montajes contemporáneos, propuestas musicales o producciones internacionales que buscan nuevas formas de acercar el repertorio clásico al espectador actual.
La recuperación de las mujeres del Siglo de Oro
Uno de los asuntos que ha ocupado buena parte de la conversación ha sido la recuperación de las mujeres del Siglo de Oro, una línea de trabajo que el Festival ha incorporado en los últimos años.
Pardo ha sostenido que muchas investigaciones recientes están permitiendo revisar una imagen heredada durante siglos desde una mirada exclusivamente masculina. A su juicio, el mito de la reclusión femenina no siempre responde a la realidad histórica y numerosos documentos muestran una presencia mucho más activa de las mujeres en la creación teatral.
Esa revisión historiográfica también está inspirando nuevas producciones escénicas y exposiciones impulsadas por el propio Festival, que invitan a volver a leer aquella época desde perspectivas distintas a las tradicionales.
El público, uno de los grandes protagonistas del Festival
La directora ha dedicado también parte de su intervención a destacar el papel del público de Almagro, al que ha definido como uno de los principales activos del Festival. Según ha explicado, se trata de espectadores acostumbrados al teatro clásico y abiertos a propuestas muy diversas, capaces de recibir con naturalidad tanto un montaje de verso como una creación contemporánea inspirada en los textos del Siglo de Oro.
Ese ambiente convierte cada edición en una experiencia que trasciende los escenarios. La convivencia entre artistas, compañías y espectadores en las calles y plazas de la localidad forma parte, en su opinión, de la identidad del Festival.
La propia Plaza Mayor ejemplifica esa idea: al finalizar las representaciones, confluyen los asistentes de distintos espacios escénicos y la ciudad continúa siendo un gran lugar de encuentro donde el teatro prolonga su conversación más allá de las funciones.
Un 50.º aniversario pensado desde el futuro
Aunque la próxima edición supondrá el 50.º aniversario del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, Irene Pardo ha dejado claro que no pretende convertir esa celebración en un ejercicio de nostalgia. Su intención es aprovechar esa fecha para consolidar el proyecto y dejar preparada una estructura que permita al Festival seguir creciendo durante las próximas décadas.
"Los 50 son los nuevos 40"
"Los 50 son los nuevos 40", ha bromeado antes de explicar que prefiere mirar hacia adelante antes que recrearse en la conmemoración. El objetivo, señaló, es agradecer el trabajo de quienes han construido el Festival desde 1977 y, al mismo tiempo, seguir proyectándolo hacia el futuro.
Ese equilibrio entre memoria e innovación ha sido, precisamente, una de las ideas que ha recorrido toda la conversación en La Cultureta Gran Reserva: un festival dedicado al teatro clásico que continúa reinventándose sin dejar de dialogar con los textos que le dieron origen.
Escucha el programa especial de La Cultureta Gran Reserva desde Almagro
El programa ha llegado a Almagro de la mano de Globalcaja, Iberdrola y la Universidad de Castilla-La Mancha. Las tres instituciones forman parte del patrocinio del Festival y de la presencia de Onda Cero como emisora oficial del evento.
