capítulo 52

Historias del valle sin retorno: El asesino anda suelto / Murderer at large

“¡Los frenos!” había gritado inesperadamente el agente Chuck Madera abandonando a toda velocidad el despacho. “¿Los frenos?” Le siguió por el pasillo perdiendo el aliento el agente Glover. “Todo está en el vídeo, dude. Kathy no le pide a Victoria que la deje tranquila, <I need a break>... lo que hace es suplicarle que le proporcione un freno, <I need a brake, give me a brake > Está delirando; se cree todavía en el coche… y los frenos no responden.

CAPÍTULO 51

Historias del valle sin retorno: El lado positivo / The silver lining

La mayor concentración mundial de animales salvajes que te puedan comer vivo se encuentra en territorio de Estados Unidos. En las montañas de Wyoming. Al sur de Montana. Un poco al este del famoso parque nacional de Yellowstone. Ahora, la verdad sea dicha, con excepción de la pantera o el puma, a quienes les fascina la idea de cazar humanos, la mayoría de los ataques de las fieras se producen en defensa propia.

capítulo 50

Historias del Valle sin Retorno: Bigotes de gato / Whiskers

La audiencia preliminar no pudo salir peor para Guss Sanders. El juez dictó prisión preventiva y le envió al correccional de alta seguridad de Napanoch, sin derecho a fianza. No bail. Amon Katz lo intentó todo, pero la contundencia de la nueva prueba aportada por la acusación le hizo dudar a él también sobre la inocencia de su cliente. La única oferta que la joven fiscal, Sareena Guasaco, les puso sobre la mesa para evitar el juicio y, por tanto, una previsible sentencia a la pena de muerte, consistió en una declaración jurada de culpabilidad y un bolígrafo para que el doctor la firmase: plead guilty to avoid the dead penalty and be sentenced to life without parole. Guss se negó en rotundo.

Capítulo 49

Historias del Valle Sin Retorno: Perrito faldero / Lapdog

“Nadie puede predecir cuáles van a ser sus últimas palabras,” piensa en la cama del hospital Victoria Kingston Ackerman la noche en que en Estados Unidos suceden dos hechos sin precedentes. Ellos no puede evitar volver a soñar con el extraño acontecimiento que ha modelado en los últimos meses su existencia.

HISTORIAS DEL VALLE SIN RETORNO| capítulo 48

Guardarse un as en la manga / Keep an ace up the sleeve

“Okay, what is my best case scenario?” le pregunta sin rodeos el jefe de oncología del hospital de Harvard a su abogado. “En el mejor de los casos, si llegamos a un acuerdo en la audiencia preliminar y evitamos el juicio, probablemente tendríamos que aceptar una condena por denegación de asistencia.” Guss se impacienta...

Capítulo 46

Historias del Valle Sin Retorno: Hasta que la muerte nos separe / Until death do us part

Here is the question: ¿por qué los españoles cuando quieren que te vaya mal sugieren que te folle un pez en lugar de un gorila o un un espécimen más drástico? "¿Qué te folle un pez?" se pregunta para sí Maggie, la nueva cajera del supermercado New Seasons. "¿En serio?" El potencial sexual de estas criaturas acuáticas no es como para impresionar a nadie.

Capítulo 45

Historias del Valle Sin Retorno: Las veinticuatro horas / Twentyfourseven

El segundo apellido más utilizado en Estados Unidos se pronuncia Marinés, con acento en la e.Un nombre que, seguramente, no te dirá nada si lo escuchas de labios, digamos, de un tipo de Dakota del Norte. Pero cuando lo veas escrito, Martínez, con acento en la i, quizás se te abran algunos interrogantes sobre las profundas raíces de lo español a este lado del Atlántico. Gutiérrez, el apellido de José julio, le sigue a la zaga.

Capítulo 44

Historias del Valle Sin Retorno: Las colmenas/ The beehives

La primera vez que John Donahue cruzó su mirada con la de Rachel, la joven acababa de cumplir 22 años. Hacía tiempo que la producción de miel había dejado de ser un negocio para convertirse en un capricho y los verdaderos ingresos de las colmenas se desviaron en Estados Unidos hacia la polinización. América había cedido a la insaciable demanda china por sus almendras y los granjeros comenzaron a arrancar sus cultivos tradicionales y a plantar árboles frutales.

Capítulo 43

Historias del Valle Sin Retorno: Soltera y sin compromiso / Single and not committed

Grace Donahue trata de recordar y vuelve a verse en la sala de cine 4D del impresionante museo de la segunda guerra mundial que hay en Nueva Orleans. Proyectaban un documental narrado por Tom Hanks, Beyond All Boundaries / Más allá de cualquier frontera, donde además de las experiencias virtuales atribuidas a las gafas, las imágenes se combinaban con decorados reales que aparecían en el escenario.

Capítulo 42

Historias del Valle Sin Retorno: Tener mucho encima/ To come with a lot of luggage

Si estudias periodismo en los Estados Unidos, lo primero que vas a aprender es a familiarizarte con el acrónimo TK. T de Toledo y k de kilo. TiKei. Cualquier redactor norteamericano utiliza estas dos letras, en mayúsculas, para rellenar los huecos de información que le faltan. Es un método muy práctico para escribir la crónica de un tirón, sin pararte continuamente a editar o a corroborar detalles.

Capítulo 41

Historia del Valle Sin Retorno: Pascua / Pass Over

Cuentan las escrituras que en el año 2.448 después de la creación del universo los egipcios tenían esclavizados a los judíos. Así que Adonai, que es como llaman a Dios en hebreo, envió a Moisés a entrevistarse personalmente con el faraón para pedirle que les soltara. “Send forth My people, so that they may serve Me.” Pero el mandatario egipcio hizo caso omiso y a Adonai, para ablandarle el temple, no le quedó más remedio que asolar el imperio con diez plagas.

Capítulo 40

Historias del Valle sin Retorno: A por todas / Shoot for the moon

Los Corcoran volvían de la boda de la hermana de Rachel en Montreal y la vida, a 65 millas por hora, transcurría de un modo previsible. Peanut, el bebé, dormía apaciblemente en el asiento trasero y Rachel practicaba el francés de Duolingo en el móvil. Infinitivos: “Je vais préparer le poulet” Translate what he said. I am going to prepare the chicken. Ta-dah… You are correct. Continue.

Capítulo 39

Historias del Valle Sin Retorno: Tribuna Cubierta / Main Dugout

Atención pregunta: si a Mickey le abduce un marciano, se lo lleva a su planeta y luego le devuelve a la Tierra, ¿cómo puede hacer Mickey para comprobar que le han dejado en Estados Unidos? Muy sencillo. Mickey debe arrojarle un balón a otro niño. Si el chaval lo coge con las manos, está en Estados Unidos y, si lo para con el pecho y se lo lleva a los pies, a Mickey le han dejado en cualquier otro país del mundo.

CAPÍTULO 38

Historias del Valle Sin Retorno: Matrículas / License Plates

Escribir en el ordenador, hacerle una foto al texto y mandarla por WhatsApp, como JPEG, para no dejar huella de lo escrito en un correo. Así es como se comunica Cuba con el extranjero y así es como recibe Adam Gutiérrez el mensaje de Martica, a punto de partir hacia Montreal, en el aeropuerto internacional José Martí.

Capítulo 37

Historias del Valle sin retorno: Mechas / Highlights

“This is going to be a three shirt day” piensa Adam mirando al horizonte desde el malecón de La Habana. Un día de tres camisas; expresión que utilizan los yumas para definir esas jornadas en que el calor húmedo se pega al cuerpo y le encharca a uno la ropa. Pero en Cuba esto no se entiende. No todavía. Pocos cubanos pueden permitirse el lujo de poseer camisas suficientes para efectuar los cambios. Aquí, lo suyo sigue siendo caminar un buen trecho con la única prenda presentable a resguardo en una bolsa y cambiarse al entrar y salir del trabajo. Además, aunque pudieras, ¿quién iba a aventurarse a multiplicar por tres la colada si no hay jabón para llevarla a cabo?

Historias del Valle sin retorno 36

Ta-chín… / Ta-dah…

Adam Gutiérrez, el sobrino de John Donahue, ya está en la Habana. Ha viajado desde Montreal, Canadá, sorteando las restricciones aún vigentes para los del pasaporte azul. Vuelo de Air China. Non stop. Tres horas y media. Cuatrocientos dólares. Por pillar un pasaje barato, Adam ha perdido varios días de universidad en Syracuse y se ha ganado una bronca monumental de sus padres. House Hulio y Anna no le han perdonado que haya decidido ausentarse del funeral de su tía Kathy. “Impresentable”, le han dicho, pero Adam piensa que la vida sigue. Uno puede permitirse romper con la familia, pero nunca con la historia. Obama y los Rolling Stone están a punto de convertirse en piratas del Caribe y Adam Gutiérrez va a estar allí para testificarlo.

CAPÍTULO 35

Historias del Valle sin retorno: Trilero / Con man

“Si hacemos caso a las estadísticas de voto, Donald Trump no podrá nunca ser presidente de Estados Unidos,” deja caer con una mueca de alivio la secretaria de comercio norteamericana. “Estadísticamente, quizás” se atreve a replicarle House Hulio. “El problema es que Trump es como el Pronto” “Pronto? You mean early?” le pregunta sorprendida Penny Pritzker. “No, el Pronto.” aclara José Julio. “La revista española de gossip.”

Capítulo 34

Historias del Valle sin retorno: Año bisiesto / Leap year

Apenas una semana antes de que El Grilo inicie su gira por Estados Unidos y arme el taco con su baile de Jerez, el gender fluid opta por su lado femenino. Esta noche, con el pelo corto y engominado, Kingston se siente definitivamente Victoria y, movida por esos instintos, se acerca a curiosear la silueta masculina del cartel. “Direct from Spain. Joaquín Grilo. Flamenco Dance. Pataitas por bulerias and technique. 55 dólares.”

CAPÍTULO 33

Historias del Valle sin retorno: Fumar como un carretero / Chain-smoking

El agente del FBI Chuck Madera apaga de mal humor el cigarrillo. “¿Qué te pasa?” le pregunta su compañero de patrulla. “Es mi hermana” le responde Chuck. “Le ha vuelto a dar dinero a mi hijo. Doscientos dólares por su cumpleaños.” “¿Y eso es malo?” replica sorprendido el agente Glover. “Pésimo” confirma Madera.

CAPÍTULO 32

Historias del Valle sin retorno: ¡Que viene el coco! / Here comes the Bogeyman!

Déjame que te diga que Estados Unidos no tiene Norte. Pero, hombre, tiene que tener… Todos los países obedecen a las leyes de los cuatro puntos cardinales. Pues no lo tiene. Hay cosas que aunque parezcan obvias, no lo son. Por ejemplo, las compañías de seguro dan por hecho que cuando llamas para dar parte de un accidente te sabes el número de matrícula de tu vehículo de memoria… cuando, en realidad, el 60 por ciento de los conductores tenemos que bajar a mirarlo.

HISTORIAS DEL VALLE SIN RETORNO/ 31

Cakewalk / Pan comido

El día de la marmota, Donald Trump asoma la cabeza por la ventana de su hotel de campaña en Iowa… y no puede ver su sombra. Se equivocaron las encuestas, como la paloma de Alberti. Se equivocaban. Le ganó Ted Cruz, un tipo que en un video de YouTube te enseña a freír beicon con el cañón de la metralleta. El Donald, que es como le llaman coloquialmente a Trump en Estados Unidos, The Donald, se quedó segundo. “Y si te fijas” le comenta el agente Dave Corcoran a su mujer, “si te fijas, estuvo bastante más cerca de ser tercero que de conquistar el pódium.”

CAPÍTULO 30

Historias del Valle sin retorno: Canto de sirenas / Siren song

Van a cerrar el Wal-Mart del Valle Sin Retorno. El supermercado para el que John Donahue transporta las verduras pasadas de fecha al centro de compostaje. Adiós empleo, adiós. Adiós a la mitad de su sueldo como freelancer.No es un buen año. Primero lo de Kathy, que le tiene muerto, paralizado por dentro… y ahora esto. La vida parece haberse ensañado con él con más malicia de la necesaria.

Historia del Valle sin Retorno

Echarle sal a la herida / To add insult to injury

Bill Clinton dijo una vez que “cualquiera de los grandes problemas que acechan a Estados Unidos… ya ha sido resuelto en algún lugar de Estados Unidos.” Sólo hay que molestarse en buscar. Por eso su mujer, Hillary Clinton, contó en la cena benéfica a la que asistió Guss Sanders que, si ganaba las elecciones de noviembre 2016, la labor de su esposo como primer caballero, sería la de salir a buscar soluciones por todos los rincones de América.

Historias del valle sin retorno

Los Diez Mil Mandamientos / The Ten Thousand Commandments

Estados Unidos es el país con mayor número de prohibiciones del planeta. En nombre del bienestar, de la convivencia, de la tolerancia, del respeto o de la seguridad, cada dos horas y nueve minutos se aprueba una nueva reglamentación que impide hacer algo. Prohibido llevar sortijas mientras se manipula maquinaria pesada. Prohibido despertar a un oso que esté hibernando para sacarle una foto. Prohibido mojar a un viandante con el aspersor del jardín. Prohibido utilizar lenguaje inapropiado en presencia de un difunto. Prohibido envolver pescado en papel de periódico. Prohibido soltar más de 50 globos de gas por persona y hora. Aquí no están prohibidas las armas, pero es ilegal vender Huevos Kinder por miedo a que se atraganten los niños con el juguete.

CAPÍTULO 25

Historias del Valle sin retorno: La República Popular de Cambridge/ The People´s Republic of Cambridge

El agente del FBI Chuck Madera, de ascendente italiano y muy devoto él de la virgen, utiliza el viejo método del suplicatorio para encontrar aparcamiento en Cambridge. "Holy Mary, full of grace, let me find a parking space." / "Santa María, llena eres de gracia, haz por favor que encuentre una plaza." Su acompañante le mira atónito y le increpa: "Chuck, no necesitamos encontrar un hueco. Venimos en misión oficial. Puedes dejarlo en la misma puerta del hospital."

CAPÍTULO 24

Historias del valle sin retorno: El dique seco / The dry levee

“En realidad no soy un transgender” le explica Kingston a Grace. “Soy un gender fluid” “¿Género fluido?” Repite en voz alta Grace un poco sorprendida por la nueva terminología. “Y ¿cuál es la diferencia?” “Trangéneros son los que no se identifican con su sexo biológico. Los que pasan de chico a chica o de chica a chico.

CAPÍTULO 23

Historias del valle sin retorno: Ráfagas de aire / Gusts of wind

Atención, pregunta: ¿cuál es el estado de Estados Unidos con más embarcaciones matriculadas? ¿California? ¿Florida? ¿Nueva York? Ninguno de los tres. La mayoría de los botes en Estados Unidos flotan en agua dulce. La respuesta es Michigan, un estado con forma de manopla en el que, vivas donde vivas, nunca estás a más de 30 millas de un gran lago.

CAPÍTULO 22

Historias del valle sin retorno: Papel de lija / Sandpaper

Dave Corcoran, el agente de la DEC, observa de nuevo la foto del 4x4 que le ha enviado su mujer. Ha pasado aviso a la oficina del sheriff pero no hay rastro del vehículo. Se ha esfumado. Seguramente ha llegado a su destino antes de que la policía haya podido detenerlo. ¿Se tratará de un cazador furtivo? No le encaja.

CAPÍTULO 21

Historias del Valle sin retorno: Pelícano / Pelican

El pelícano es un ave friolera que en invierno emigra a territorios más cálidos. A veces se olvida de que llega el mal tiempo y a los pelícanos de Virginia les ha pasado ya varias veces, alargan el verano y un día amanecen sorprendidos por la primera helada y hay que rescatarlos. Kathy Donahue se siente como uno de esos pelícanos, agarrotada, con frío, desorientada en un entorno que se difumina...

CAPÍTULO 20

Historias del Valle sin retorno: Dientes de ajo / Garlic cloves

Rachel Corcoran tiene 24 años, un bebé de 16 meses y un marido policía. Bueno, realmente no es un agente convencional. Trabaja para la DEC, Department of Enviromental Conservation, el departamento de conservación del medio ambiente del estado de Nueva York. Junto a otros 330 miembros del cuerpo, Dave Corcoran, el marido de Rachel, dedica su vida a prevenir la caza y pesca furtiva, las talas ilegales de madera y la contaminación de acuíferos.

CAPÍTULO 19

Llamada perdida / Lost call

La inconfundible voz de Garrison Keillor arranca una carcajada en el auditorio. “All the rivers run into the sea”, todos los ríos desembocan en el mar, “and yet… the sea is not full”, y sin embargo… el mar todavía no está lleno.

CAPÍTULO 17

Coches amarillos/ Yellow cars

En las granjas del Valle Sin Retorno, no resulta extraño observar caballos cubiertos hasta las cejas por mantitas que imitan la piel de cebra. Cada vez que detecta uno en el paisaje, Mickey Donahue lo señala desde la cabina del camión de su padre y grita “zebra!” Definitivamente, localizar corceles disfrazados resulta más emocionante que el tradicional counting yellow cars; el juego de contar coches amarillos al que solían dejarse ganar sus hermanas. “Yellow car!”