El Criticón, con Nacho Ibernón

Cuando pienso en el amor

Cuando pienso en el amor, me acuerdo de Helen Hunt y Jack Nicholson en Mejor Imposible.

Cuando pienso en el amor, me acuerdo de la última conversación telefónica entre Don Draper y Betty, su amadísima ex. Ella ha sido desgarradoramente alcanzada por el cáncer y su horizonte de vida no va más allá de los seis meses. Él se da cuenta de que ha perdido todas las partidas. Los silencios, el dolor lo que se quieren y necesitan todavía estos dos payos. Ay.

Cuando pienso en el amor me acuerdo claro de Rocky y de Adrian. Y de ese arbitro que no calla. Y de Apollo Creed, con la carita inflamada como un mapa.

Cuando pienso en un amor, agitado pero no revuelto, me acuerdo del 007 último, enamoradico de Vesper hasta las cachas. Craig, Daniel Craig.

Cuando pienso en el amor, me acuerdo de las relaciones maduras y matizadas que crecen a partir de las líneas maravillosas y serenas escritas por Woody Allen.

Cuando pienso en el amor, me acuerdo de Epi y Blas.

Cuando pienso en el amor, me acuerdo el tormento de ese hombre soltero que retrató Tom Ford sobre la silueta de Colin Firth. Podría llamarse YO perfectamente, pero se llamaba George.

Nacho Ibernón

Madrid |