Una historia familiar y protagonizada por ocho mujeres, así es Nazarena, la última novela publicada por Karina Sainz Borgo. Esta obra está ambientada en un pueblo ficticio llamado La Araira entre finales del siglo XIX y principio del XX.
La narradora es la séptima hermana, Nazarena, un personaje cuya fiabilidad está constantemente en cuestión. "Creemos que está loca", señala la autora en La Brújula, que decidió construir la historia desde la subjetividad de una voz inestable.
En Nazarena conviven dos tramas. La principal se centra en las ocho hermanas que disputan una casa familiar y la segunda está protagonizada por Brígida, una niña que se comunica con ocho mujeres colgadas de un árbol y que funciona como puente entre pasado y presente.
"Está protagonizada por un personaje que se llama Brígida, que es una niña que tiene alguna relación con estas ocho mujeres del comienzo, pero a ella se le manifiesta su tradición y su pasado con ocho mujeres colgadas de un árbol y ella les tira piedras para conversar con ellas", detalla la autora. "Brígida tiene visiones y ella es la que conecta. Todo gira alrededor de una casa", desvela.
Una literatura que incomoda al lector
Durante la entrevista, la escritora ha reivindicado una literatura que incomode al lector, haciendo referencias a ejemplos como J. M. Coetzee para recordar que los personajes moralmente incómodos forman parte esencial de la tradición literaria. "La literatura, si no incomoda, si no te propone algo que te haga pensar o incluso te duela, quizá no sea la que más debería retumbar", afirma. De hecho, advierte de que aunque pueda parecer "inofensiva", sus "libros son muy violentos, muy oscuros, muy trágicos".

