ALTIPLANO ANDINO

Qué hacer en el Lago Titicaca: Puno, Taquile y Amantaní

El Lago Titicaca, situado a más de 3.800 metros de altitud, es considerado el lago navegable más alto del mundo. Lo exploramos con Ángel Martínez Bermejo, que lo describe como “un verdadero mar”, con “sus aguas oscuras de color cobalto que se pierden en el horizonte”. La sensación al llegar a sus orillas es la de estar en un espacio completamente diferente a lo habitual.

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En el Lago Titicaca, la altitud marca la experiencia del viajero. “Lo primero es que cuesta respirar un poco”, señala Ángel Martínez Bermejo Además, debido a la menor presión atmosférica, “el agua hierve a 87 grados Celsius y, por tanto, todo tarda más en cocinarse”. La luz también cambia: “aquí todos los colores parecen más saturados, y el contraste entre la luz y la sombra parece muy exagerado”.

Catedral de Puno
Catedral de Puno | Pexels

Puno, puerta de entrada al Lago Titicaca

La mejor forma de acercarse al lago es a través de Puno, la ciudad más importante de la zona, donde viven más de 200.000 personas en su área metropolitana. La recomendación es tomarse la llegada con calma para adaptarse a la altitud. Entre las visitas destacan el mercado local, que ocupa varias calles con puestos de enseres, ropa y alimentos poco habituales; la catedral de época virreinal; la Casa del Corregidor; el museo Carlos Dreyer, con piezas arqueológicas regionales; y el Museo de la Coca y las Costumbres, que explica el papel de la coca en la sociedad andina, tanto en la medicina tradicional como en rituales y vida cotidiana.

Chullpa, enterramiento de la cultura colla
Chullpa, enterramiento de la cultura colla | Pexels

Sillustani y la cultura colla

A unos 30 kilómetros de Puno se encuentra Sillustani, sobre una península del lago Umayo. Es un conjunto de chullpas, enterramientos monumentales de hace aproximadamente mil años pertenecientes a la cultura colla. Con forma de troncos de cono invertidos, estas construcciones se alzan en un paisaje de montañas lejanas que parecen rozar el cielo. El aeropuerto cercano, situado en Juliaca, lleva el nombre de Manco Cápac, considerado por la tradición fundador de la dinastía inca, nacido junto a Mama Ocllo de las espumas del lago.

Navegar el Titicaca en una barca hecha de caña de totora es toda una experiencia
Navegar el Titicaca en una barca hecha de caña de totora es toda una experiencia | Pexels

Navegar por el lago: islas y turismo comunitario

Navegar por el Titicaca es posible. Una opción es visitar las islas flotantes de los uros, construidas con totora, donde pequeñas familias viven “en una especie de alfombra gigante sobre el lago”. El sistema de turnos distribuye los beneficios turísticos entre todas las comunidades. El turismo comunitario está especialmente organizado en Isla Taquile y Isla Amantaní, de 5 y 10 kilómetros cuadrados, respectivamente. Allí el alojamiento se realiza en pequeños establecimientos gestionados por sus habitantes, con habitaciones básicas y comida basada en productos locales. En Taquile, un camino empedrado rodea la isla y permite contemplar el lago, que “parece un mar inmenso”. Sus trabajos de artesanía textil están reconocidos por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Escucha el audio completo de este reportaje de Ángel Martínez Bermejo para Gente viajera, el programa de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h, presentado por Carles Lamelo.