El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha calificado como una "tragedia social" el desahucio de Maricarmen, la mujer de 87 años que este miércoles ha tenido que abandonar la vivienda del barrio madrileño de Retiro en la que llevaba viviendo cerca de 70 años.
Desde Nueva York, donde participa en la Asamblea General de Naciones Unidas, Sánchez ha cargado contra la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital, administraciones gobernadas por Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida, respectivamente, por su actuación ante el caso.
El presidente ha defendido que ambas administraciones tienen competencias para proteger a las personas vulnerables en materia de vivienda y las ha acusado de estar "más preocupados en comprar y vender con dinero público aticazos de doscientos metros con terraza" que en atender situaciones como la de Maricarmen.
"Es muy indignante ver a responsables políticos que con dinero público se permiten el lujo de comprarse áticos con 200 metros de terraza y, sin embargo, no son capaces de mover un dedo por personas que necesitan de la ayuda de lo público", ha afirmado Sánchez.
Sánchez anuncia una nueva iniciativa sobre vivienda
El presidente también ha anunciado que el Ejecutivo pretende llevar de nuevo al Parlamento y "de manera urgente" medidas en materia de vivienda, aunque no ha concretado cuándo llegarán al Consejo de Ministros.
Sánchez ha relacionado el caso de Maricarmen con el real decreto ley que el Gobierno llevó anteriormente al Congreso y que no consiguió ser convalidado. Según el jefe del Ejecutivo, aquella norma habría permitido evitar situaciones como la vivida este miércoles.
"Si nosotros hubiéramos convalidado este real decreto ley antes del verano, Maricarmen no hubiera sido desahuciada. Esa es la realidad", ha asegurado. Sánchez ha pedido por ello "responsabilidad" a los grupos parlamentarios para impulsar una modificación legislativa que refuerce la protección de las personas vulnerables ante los desahucios.
El presidente ha insistido en que el Gobierno "no descarta nada", aunque ha admitido que necesita el respaldo del Congreso para aprobar nuevas medidas. "Este Gobierno siempre da respuesta a las tragedias sociales y a los problemas sociales. Y le vamos a dar una respuesta", ha señalado.
"Un desgarro del conjunto de la sociedad"
Sánchez ha defendido que Maricarmen llevaba siete décadas pagando "religiosamente su alquiler" y ha cuestionado que se haya producido finalmente su desahucio.
"Una sociedad que no puede soportar, después de dónde venimos, de la crisis financiera, de los desahucios que se han sufrido, un desahucio de estas características a una mujer que lleva 70 años pagando religiosamente su alquiler", ha señalado.
El jefe del Ejecutivo ha definido lo sucedido como un "desgarro" para Maricarmen que, a su juicio, es también "el desgarro del conjunto de la sociedad".
El desahucio se ha ejecutado este miércoles después de varios intentos anteriores y pese a la concentración de cientos de personas ante la vivienda para tratar de impedirlo. El caso había provocado además diferentes intentos de alcanzar una solución antes del lanzamiento, que finalmente no prosperaron.

