El cantante David Bustamante ha pasado por el podcast Prohibido Morirse de Onda Cero presentado por Rebeca Marín, donde ha hecho un repaso de toda su vida, desde su infancia con sus padres y hermanos en Cantabria, sus aficiones, sus obsesiones, su hija... Incluso ha hablado sobre cómo le gustaría que fuera su funeral o los sueños que le quedan por cumplir.
Bustamante saltó a la fama tras participar en la primera edición de Operación Triunfo en la que quedó en tercer lugar. Tal y como ha recordado Marín, el de Santillana del Mar era tachado de sensible y vulnerable, porque lloraba mucho. "Fuiste un visionario", le ha dicho al cantante, ya que en esa época no era habitual ver a los hombres llorar. Bustamante ha respondido contundente: "Porque me salía natural y sigo siendo así".
Bustamante ha reconocido que es una persona "moñas" y se ha mostrado agradecido al "entorno seguro" en el que creció, porque le ha permitido no esconderse. Por ejemplo, si veía una película con su padre y empezaba a llorar, le decía con naturalidad: "No empieces, que voy yo detrás". Por eso, el cantante se ha preguntado: "¿cómo que los hombres no lloran?"
La depresión se esconde muchísimas veces tras una sonrisa
En este sentido, el cantante publicó un disco en el que habla sobre perdonarse a uno mismo. Por eso, ha reivindicado el "derecho a caer y a abandonarse", así como a estar cansado, porque "en esta vida en la que estamos expuestos constantemente, la depresión se esconde muchísimas veces tras una sonrisa".
"Las personas con una personalidad muy extrovertida nos preguntan qué te pasa -cuando no estamos bien- porque se nos nota al instante y causamos muchísimo vacío y siempre estás con esa obligación de mantenerte arriba, de estar contento...".
Así las cosas, Bustamante se ha definido como "el ave Fénix" y ha señalado que la "resiliencia" es una de sus bandas favoritas: "¿Y si algo no va bien? ¿Y si tengo un disgusto? ¿Y si echo en falta a alguien? Pues es normal. Y perdonarse por no estar siempre así de bien es normal y es bueno".
A lo largo de la conversación con Rebeca Marín, Bustamante ha reconocido que es un "obsesivo compulsivo". Así aprendió a hacer globoflexia y ahora está aprendiendo esgrima. Ha confesado que le gustaría tirarse en paracaídas y que, aunque hay cosas de las que está "menos orgulloso", "todo" lo que ha hecho le ha llevado donde está ahora. Por eso, "estoy muy conforme y estoy en un gran momento, me gusta mucho mi vida y me gusta quién soy, si hubiera cambiado alguna cosa, quizás no estuviera aquí".
Ahora hay odio, hay un guerracivilismo que no me mola nada
El cantante también ha hablado sobre el momento que atraviesa la sociedad actual, que ha definido como "muy convulso, muy polarizado, está todo el mundo muy revuelto, muy enfadado" y ha tildado de "egoístas" a los que tienen que calmar las aguas -los políticos- porque, en lugar de arreglar los problemas, "no hacen más que generarnos más".
Bustamante ha lamentado que está "muy desencantado" y ha expresado que le gustaría "volver a conciliar" con la gente y que una reunión con la familia o amigos "no signifique una explosión": "Ahora hay odio, hay un guerracivilismo que no me mola nada". Cree que la solución es cumplir lo que se promete en las elecciones. "El problema es que nos manejen, que nos manipulen y que echen la culpa a quien no la tiene".

