MENORES Y PANTALLAS

Pediatras y psicólogos piden limitar las pantallas en las aulas: nada hasta los seis años y uso supervisado hasta los 16

La plataforma Control Z ha presentado un decálogo con recomendaciones para las familias y centros educativos para evitar que los menores se conviertan en "adictos".

Nerea Pardillo | Agencias

Madrid |

Una niña utiliza un teléfono móvil
Una niña utiliza un teléfono móvil | Freepik

Las pantallas han copado nuestra vida. Están por todas partes: en casa, en los centros comerciales, hasta en las marquesinas de los autobuses. Por eso, cada vez es más difícil que los niños se alejen de ellas. En este sentido, pediatras, psicólogos, neurólogos y expertos educativos agrupados en la Plataforma Control Z consideran "urgente" que los menores de seis años no utilicen pantallas y que hasta los 16 su uso sea supervisado.

Para ello, la plataforma que integra a 30 entidades y 15 sociedades médicas y de psicología, ha presentado un decálogo con recomendaciones para aplicar tanto en el ámbito educativo como en el familiar. Las propuestas están basadas en criterios científicos y pretenden promover políticas para mejorar la calidad de la educación, reduciendo la hiperconexión de niños y adolescentes.

"Hay una sobredosis digital y el sistema educativo no puede mirar hacia otro lado", ha expresado la directora de Control Z, Mar España, que también ha reclamado un pacto de Estado al Gobierno que salga tras las elecciones del 29N "porque nos jugamos la salud y el neurodesarrollo de los menores".

Cero pantallas hasta los seis años y control supervisado hasta los 16

Entre las propuestas del decálogo se encuentra la eliminación de las pantallas hasta los seis años, con excepciones como videollamadas a familiares que vivan lejos. Entre los 7 y 12 años, se recomienda que usen los dispositivos durante menos de una hora, y entre los 13 y los 16, menos de dos horas, entre las que se incluiría tiempo escolar y deberes.

Control Z fija la edad en 16 años como una propuesta regulatoria y una normativa de protección para el acceso a determinados servicios de mayor riesgo, "no como un límite neurobiológico demostrado, ni como una edad a partir de la cual el uso universal de las tecnologías con diseño adictivo se considera seguro". De hecho, esta edad coincide con la fijada en el Proyecto de Ley en trámite para elevar de 14 a 16 años la edad mínima de registro en redes sociales.

La implicación de los centros docentes es clave para que puedan detectar casos de ansiedad, depresión o trastornos alimentarios por el uso de las redes sociales. "El tiempo de exposición se relaciona sobre todo con la salud física y el sedentarismo. Los patrones de uso se relacionan con la construcción de la identidad", advierten los expertos.

No regalar móviles hasta los 16 y fomentar la lectura o actividades al aire libre

También recomiendan "no regalar ni facilitar un smartphone personal con acceso libre a internet antes de los 16 años", mientras que entre los 13 y 16 años utilicen dispositivos "sin internet o con funciones de conectividad limitadas". El psicólogo y vicepresidente primero del Consejo General de la Psicología de España, José Antonio Luengo, pide decir "basta": "No podemos seguir generando adictos y mirar para otro lado".

Por todo ello, los expertos piden recuperar espacios de aprendizaje y convivencia familiar sin pantallas y fomentar el juego, la actividad física al aire libre siempre que sea posible y la lectura. También incorporar en los centros educativos y en el entorno familiar formación específica sobre el entorno digital, riesgos y alfabetización y fomentar la desconexión digital nocturna con la eliminación de pantallas una o dos horas antes de dormir.

Estas recomendaciones llegan semanas después de conocerse los malos resultados del informe PISA 2025 de los jóvenes de 15 años en ciencias, lectura y matemáticas. Según el estudio, el 29% del alumnado español asegura que sus compañeros se distraen con dispositivos digitales en la mayoría o totalidad de las clases de ciencias, donde han obtenido 16 puntos menos que la media europea.