Viajar en transporte público puede convertirse, en ocasiones, en una experiencia inolvidable, pero no en el buen sentido. Un compañero de viaje que no para de hablar, otro que utiliza el móvil a todo volumen... Son gestos y actitudes comunes a la hora de viajar en metro o autobús y ya hay un país que multa por hacerlo.
Portugal y Francia se ha convertido en los primeros países de Europa en multar económicamente a los usuarios que molesten a otros por utilizar el móvil con volúmenes inadecuados. La normativa se extiende para todo el transporte, aunque principalmente se han impuesto sanciones en el ferroviario.
Según publica el diario portugués Publico, estos comportamientos son infracciones de civismo. Esta medida está vigente desde 2024, año en el que la Autoridad de Transporte y Movilidad de Portugal (AMT) comenzó a multar a los pasajeros que "molesten a otros usuarios con el sonido de sus móviles, ya sea escuchando música, vídeos, mensajes de voz o por mantener conversaciones y videollamadas a un volumen elevado".
Cuantía de la multa
En Portugal, la cuantía de la multa por usar el móvil a todo volumen va entre los 50 y 250 euros, según la gravedad y la reincidencia de la infracción. El diario Publico ha confirmado que "ya se han aplicado multas por violar los deberes de los pasajeros, entre los que se incluye la utilización de aparatos sonoros".
El encargado de imponer estas multas es el inspector o empleado de turno que detecte este tipo de comportamientos molestos. Igualmente, los propios pasajeros pueden presentar una queja formal o solicitar la intervención del personal del transporte. Mientras que en el caso de los autobuses, la normativa contempla que los conductores también deberán regular el volumen de su radio si es resulta molesto para los pasajeros.
Por otro lado, en Francia las sanciones por usar el móvil en alto son de 150 euros, según el artículo R2241-18 del Código de Transportes, el cual prohíbe expresamente el uso de cualquier aparato o instrumento que produzca ruido o perturbe la tranquilidad de los demás en espacios y vehículos de transporte público, salvo autorización expresa. Además, indica que si la persona se niega a pagar en el acto, la multa será de 200 euros.
Esto fue lo que le pasó a un pasajero en la estación de Nantes. Inicialmente, fue multado con 150 euros por hacer una llamada utilizando el altavoz del móvil. Como se negó a abonar la sanción en el acto, la infracción pasó a ser de 200 euros.
Qué se hace en países como Francia o España
En España, de momento, no se multa a los viajeros que hacen un uso inadecuado del móvil en el transporte público, pero sí hay otras medidas. La normativa general recomienda el uso de auriculares y hablar en voz baja, además hay carteles en el metro o tren que lo recuerdan constantemente. Hay servicios como el AVE o Euromed que han implementado vagones del silencio en los que se prohíbe hablar por teléfono o emitir ruidos.
Por su parte, el reglamento de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid prohíbe explícitamente "utilizar radios ni aparatos de reproducción de sonido a un volumen que pueda resultar molesto a los demás usuarios".

