Vacaciones de verano

Las multas por aparcar en autocaravana junto a una playa: normativa y sanciones para acampar en España

La Ley de Costas establece unas sanciones muy estrictas, aunque la cuantía varía dependiendo de la localidad donde se produce la infracción.

Gabriel Moreira

Madrid |

Las multas por aparcar en autocaravana junto a una playa: normativa y sanciones para acampar en España
Las multas por aparcar en autocaravana junto a una playa: normativa y sanciones para acampar en España | Getty

Una de las prácticas más habituales en verano tiene que ver con el alquiler de autocaravanas para visitar diferentes lugares en un mismo periodo. Se trata de una forma de viajar que cada vez es más popular por su comodidad y, en muchos casos, su precio.

Aquellos viajeros amantes de la carretera optan por esta opción puesto que les permite descubrir la península mientras observan los fascinantes paisajes que ofrece España. Sin embargo, si se opta por alquilar una caravana se debe tener en cuenta una serie de normativas y condiciones que regulan este tipo de turismo.

Una de las condiciones a tener en cuenta tiene que ver con las acampadas. Y es que existen unas normas muy estrictas acerca de ello, por lo que un uso indebido de la autocaravana puede amargar las vacaciones a cualquiera.

La diferencia entre acampar y pernoctar

Para utilizar una autocaravana correctamente, dentro del marco regulatorio español, la principal diferencia que hay que tener en cuenta es si se desea acampar o pernoctar. En el caso de la primera, todo aquello que implique ocupar un espacio extra además del que ocupa la autocaravana será considerado como "acampada". Esto suele implicar el despliegue de elementos como toldos, mesas o sillas.

Sin embargo, pernoctar es un término totalmente diferentes y que entra dentro del marco legal. En este caso, hacer una parada y dormir está permitido en muchos de los sitios que se eligen, por lo que no supone ningún problema para el viajero. Siempre que se cumplan estos requisitos, el ciudadano no podrá ser multado.

  • Que el vehículo, con el motor parado, sólo esté en contacto con el suelo a través de las ruedas
  • Que el vehículo no ocupe más superficie que la que ocupa cerrado.
  • Que el vehículo no emita ningún tipo de fluidos o ruidos al exterior.

¿Puedo aparcar en la playa?

Tal y como refleja el marco regulatorio de la Ley de Costas (Ley 22/1988) se considera infracción grave la acampada de una autocaravana en la playa, al ser esta actividad una utilización del dominio público marítimo-terrestre y de sus zonas de servidumbre para usos no permitidos por la legislación.

No obstante, en el caso de que haya aparcamiento cercano, la posibilidad de estacionar o pernoctar dependerá de la normativa aplicable en cada municipio. Los lugares específicamente pensados para pernoctar son los campings y las áreas de servicio. Estos espacios no suponen un problema ya que están expresamente habilitados para este tipo de estancias.

Los campings funcionan como establecimientos turísticos y ofrecen servicios como duchas, lavandería, zonas recreativas, comercio o piscina. Las áreas de autocaravanas, en cambio, suelen ofrecer servicios básicos como estacionamiento, vaciado de aguas, acceso a agua potable y, en algunos casos, electricidad y suelen limitar el tiempo de estancia.

Multas por aparcar en la playa

En caso de aparcar en una playa fuera del marco legal, la penalización se sitúa dependiendo de cada caso. Aquí se tiene en cuenta el beneficio del viajero o los daños y perjuicios causados al dominio público. Las multas comienzan desde los 150 euros, pero puede variar según la localidad.

Según apunta el artículo 97 de la Ley de Costas, la multa en caso de acampada es de 40 euros por metro cuadrado ocupado y día, siendo esta la sanción mínima, mientras que en el caso del estacionamiento o circulación no autorizada de vehículos, la cuantía se sitúa entre los 50 y 150 euros, en función de los criterios que se establezcan reglamentariamente, hasta un máximo de 1.500 euros.

Además, cada localidad a la que pertenezca una playa puede establecer una normativa local diferente, por lo que las multas pueden incrementarse ostensiblemente.