España arrastra un importante desequilibrio entre la creación de nuevos hogares y la construcción de viviendas. Un problema que, lejos de solucionarse, podría agravarse considerablemente durante los próximos cuatro años si se mantiene el actual ritmo de construcción.
Alberto Martínez Lacambra, director del Centro Tecnológico del Notariado, ha advertido en 'La mirada económica', de Onda Cero, de que España podría alcanzar en 2030 un déficit acumulado de alrededor de 1,4 millones de viviendas.
"Si seguimos a este ritmo, estamos a un ritmo de 90.000 viviendas por año (...) nos vamos a ir a 2030 a un déficit de vivienda de 1,4 millones de viviendas", ha señalado.
De un déficit de 750.000 viviendas a 1,4 millones en 2030
El experto sitúa en 750.000 viviendas el déficit generado entre 2021 y 2025, un dato que recoge Banco de España. Según sus cálculos, España está produciendo actualmente alrededor de 90.000 viviendas nuevas al año, una cantidad insuficiente para absorber la formación de nuevos hogares.
"El problema es que dentro de cuatro años, en 2030, vamos a tener 1,4 millones de déficit de vivienda", advierte.
La cifra de 1,4 millones es, por tanto, una proyección realizada por Martínez Lacambra si continúan las tendencias actuales, y no una previsión oficial del Banco de España.
"Puedes tardar diez años en arreglarlo"
Martínez Lacambra explica que antes de que una vivienda llegue al mercado es necesario disponer de suelo, completar los procesos de planeamiento y urbanización, desarrollar el proyecto, obtener las correspondientes licencias y ejecutar finalmente la construcción.
"Cuando te pones a arreglar este problema puedes tardar diez años en arreglarlo", señala. Incluso asegura conocer promociones y operaciones de suelo que llevan entre 15 y 20 años sin conseguir materializarse.
Martínez Lacambra cifra en alrededor de 240.000 los hogares que se están creando anualmente desde 2022, frente a una producción de vivienda nueva que sitúa actualmente en torno a las 90.000 unidades.
"La presión de la demanda es absolutamente espectacular", sostiene el experto, que considera que el mercado no se está simplemente frenando, sino "estrangulando" por la insuficiencia de oferta.
Para empezar a corregir el desequilibrio, el experto plantea la necesidad de elevar considerablemente la producción.
Martínez Lacambra considera que alcanzar las 200.000 viviendas anuales no sería una cifra desproporcionada y recuerda que en 2006 llegaron a construirse unas 650.000.
La vivienda social también ha reducido su ritmo
Martínez Lacambra señala además la evolución de la vivienda protegida como otro de los elementos del problema.
Según los datos que aporta durante la entrevista, durante los años 90 y la primera década de los 2000 se construyeron aproximadamente 1,5 millones de viviendas sociales en veinte años, lo que supondría un promedio de entre 70.000 y 75.000 anuales.
Actualmente sitúa ese ritmo en alrededor de 10.000 viviendas al año, lo que supone, según sus cálculos, una reducción cercana al 85%.
"Con esto no tenemos ni para empezar", sostiene Martínez Lacambra, que reclama movilizar suelo público y estudiar mecanismos que permitan asumir los elevados costes de construcción de vivienda protegida.

