El Servicio Vasco de Salud-Osakidetza publicó un comunicado este miércoles en el que informaba de que había administrado vacunas caducadas a 253 personas, la mayoría bebés. El caso fue denunciado por EH Bildu el martes, cuando registró una iniciativa parlamentaria sobre el asunto. Tras ello, Osakidetza confirmó los hechos y explicó que se trataba de dosis de la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tosferina, poliomelitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B) "pertenecientes a un lote cuya fecha de caducidad había expirado recientemente".
Qué pasa si le administran una vacuna caducada a un bebé
El tema ha suscitado tal preocupación entre las familias de los niños vacunados, que el lehendakari, Imanol Pradales, tuvo que pedir "calma" este miércoles, tras su reunión en Madrid con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez: "No hay ningún problema en términos de salud". De hecho, Osakidetza aseguraba que "todos y cada uno de los casos" se encontraban "perfectamente identificados" y que se estaba contactando con las familias "para informarles de manera directa y ofrecer las indicaciones necesarias".
Los expertos también han llamado a la calma. Es el caso de la pediatra y divulgadora Lucía Galán ('Lucía mi pediatra') que, en su cuenta de Instagram ha publicado un vídeo explicativo sobre qué significa la administración de una vacuna caducada y los riesgos que esto conlleva.
"Lo primero y más importante, calma. Cuando una vacuna está caducada, el problema principal no es tanto la seguridad, sino la eficacia. El Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría nos dice que las vacunas administradas después de la fecha de caducidad deben considerarse no válidas porque puede disminuir su capacidad de protección", informa.
"No hablamos de toxicidad, sino de pérdida de eficacia"
Continúa diciendo que esto significa que "el riesgo esperado es la pérdida del efecto protector y no que vaya a provocar efectos adversos por estar caducada". Entonces, ¿qué es lo que hay que hacer? La pediatra explica que, después de conocer el problema, se contacta con las familias y se revacuna para garantizar la protección real de los bebés: "En las vacunas inactivadas, como es este caso, la recomendación general es repetir la dosis lo antes posible para no dejar huecos de protección".
"¿Y hay que vigilar algo especial? Lo de siempre tras la administración de cualquier vacuna: pueden tener un poco de fiebre el primer día o el segundo, irritabilidad y dolor local". No obstante, recomienda consultar con el pediatra en caso de que se vea algo que preocupe a los padres. "No hablamos de toxicidad -que no lo son-, sino de pérdida de eficacia si está caducada", concluye.
Los pasos a seguir, según la Asociación Española de Pediatría
El Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría explica en su página weblos pasos que hay que seguir en caso de que se administre a un niño una vacuna caducada, como la hexavalente del País Vasco.
En primer lugar, informa de que esa vacuna caducada "no es válida" porque no se puede "asegurar su efectividad". Al ser "inactivada", se debe administrar una nueva dosis en cualquier momento sin esperar un tiempo determinado.
Pero, no obstante, se deben tomar las siguientes medidas:
- Informar a la familia, con instrucciones para manejar los síntomas.
- Informar a su servicio regional de Salud.
- Planear un seguimiento clínico del niño, con los cuidados que necesite.
- Revisar el proceso de vacunación para identificar las causas del error y los factores que lo propician, intentando siempre registrar antes de vacunar.
- Dejar constancia escrita de la incidencia ocurrida y las medidas tomadas para su control en la historia clínica.

