SUCESOS

Qué se sabe de los hermanos de Francisca Cadenas, detenidos tras hallar los restos óseos de la mujer

Francisca Cadenas desapareció en 2017 en un radio de apenas 50 metros de distancia de su casa. Su familia siempre había sospechado de ellos, pero al no tener pruebas no podía acusarles.

Quién era Francisca Cadenas, la mujer cuyos restos óseos han sido hallados en Hornachos

La Guardia Civil confirma que los restos óseos hallados en Hornachos corresponden a Francisca Cadenas

Nerea Pardillo

Madrid |

La Guardia Civil registra la propiedad de los hermanos detenidos por la muerte de Francisca Cadenas
La Guardia Civil registra la propiedad de los hermanos detenidos por la muerte de Francisca Cadenas | EFE/ Jero Morales

La Guardia Civil ha confirmado que los restos óseos encontrados en el patio de una vivienda de Hornachos (Badajoz) son los de Francisca Cadenas, una mujer de la localidad que desapareció el 9 de mayo de 2017 a escasos 50 metros de su casa, después de acompañar a unos amigos que habían ido a recoger a su hija pequeña.

Después de muchos años de investigación sin resultados, a finales de 2024 la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil redujo el cerco sobre el que centrar las investigaciones de 50 a 30 metros. A principios de marzo la UCO realizó una reconstrucción del recorrido que hizo Francisca con esta nueva distancia y todos los indicios apuntaban a los hermanos Julio y Manuel G.S., que fueron llamados a declarar el lunes.

Las últimas personas que vieron con vida a Francisca fueron los padres de la niña que cuidaba; un temporero llamado Carlos, que hasta se saludó con ella; su marido y dos de sus hijos, estos últimos antes de que desapareciera. A estos nombres se sumaron los hermanos que finalmente han sido detenidos como presuntos autores del crimen.

El hijo de Francisca llamó a la puerta de la casa de los hermanos tras perder la pista de su madre

El hijo de la víctima, al ver que su madre no regresaba, salió a buscarla e, incluso, llamó a casa de los dos hermanos porque escuchó un fuerte golpe cuando pasó por delante. Sin embargo, nadie contestó. La familia siempre había sospechado de ellos, incluso han asegurado que días después de la desaparición de la mujer escucharon obras en su casa, pero nunca les habían acusado porque no tenían pruebas.

Los restos estaban enterrados en el suelo del patio y el siguiente paso es descubrir por qué lo hicieron. Presuntamente, entre estos dos hermanos y la víctima había una relación normal, de vecinos, no había disputas previas ni nada que hiciera pensar que podrían haber cometido un acto así.

Antes de ser detenidos oficialmente, prestaron declaración en la Comandancia de la Guardia Civil de Badajoz. A las puertas de su vivienda, uno de los hermanos aseguró ante los medios de comunicación que estaban "buscando una cabeza de turco" y negó cualquier de ambos implicación en el caso. A su juicio, todo lo que se ha dicho son "mentiras" y reiteró que no sabía "a qué venía esto".

Misma coartada durante nueve años

Durante estos nueve años de investigación, ambos hermanos han mantenido la misma coartada. Manuel siempre ha dicho que estuvo todo el día en el Hospital de Mérida y que no llegó a casa hasta las 23:00 horas, mientras que Julio sí estaba en casa cuidando de un familiar de avanzada edad.

Al ser preguntado por esto, Manuel, el hermano que ha hablado ante los medios, ha reiterado esta versión, pero sobre su hermano se ha limitado a decir que no podía decir "nada más" y que "cuando se termine esto, voy a soltar todo lo que tenga que soltar sobre todo lo que nos están metiendo".