Se cumple un mes de los ataques de Estados Unidos e Israel sobre Irán, que acabaron con la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, y que han provocado una crisis económica mundial, con los precios de los carburantes disparados y un paquete de 80 medidas aprobado por el Ejecutivo español que, con su 'no a la guerra', se ha convertido en el referente europeo frente a Donald Trump.
El barril del petróleo Brent, el de referencia para Europa, está un 5% más caro que al inicio del conflicto, ascendiendo hasta los 112 dólares. Mientras que la Bolsa española se ha dejado un 8,49% este mes, una pérdida de capitalización de 79.317 millones de euros.
Desde el primer momento, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, rechazó los ataques argumentando que solo iban a servir para generar un "orden internacional más incierto y hostil" y, a través de una publicación en X exigió el "pleno respeto del derecho internacional".
El 'no a la guerra' ha pasado a ser un referente mundial
Durante las cuatro semanas de duración del conflicto, Sánchez ha mantenido esta postura y ha recuperado el 'no a la guerra' de principios de los 2000, cuando España se vio envuelta en la guerra de Irak. Una postura que, al principio, solo defendía España y a la que poco a poco se fueron sumando otros como Francia, Portugal o la presidenta de la Unión Europea, Ursula von der Leyen.
Como parece que el conflicto no tiene un final cercano y debido al cierre del Estrecho de Ormuz, por donde pasa cerca del 30% del petróleo mundial y una quinta parte del gas natural licuado, las consecuencias en el bolsillo de los ciudadanos se han notado desde el primer momento, sobre todo en el precio de la gasolina y el diesel, aunque también en otros sectores.

Por eso, el Gobierno convocó un Consejo de Ministros Extraordinario -marcado por el semiplante de Sumar- tras el que aprobó un real decreto de 80 medidas valorado en 5.000 millones de euros. Entre estas hay rebajas de impuestos a la electricidad, el gas y los carburantes (del 21 % de IVA al 10 %), así como descuentos para colectivos vulnerables y ayudas directas para los sectores más afectados, entre otros.
El cambio de postura de Trump y sus distancias con Israel
Por su parte, Donald Trump ha dado un giro en su política y ha apostado por llegar un acuerdo para poner fin a la guerra. El próximo 6 de abril, si no se alcanza ese pacto y si Irán no reabre el estrecho de Ormuz, EEUU atacará las centrales eléctricas del país. Según Trump, su país está manteniendo "conversaciones muy sólidas" con Irán, algo que desde este país han negado.
Si bien, países como Pakistán, Omán o Turquía, mediadores habituales entre Washington y Teherán, han confirmado la existencia de contactos indirectos, así como una propuesta de un plan de 15 puntos para acabar con la guerra. Fue el enviado especial de Estados Unidos, Steve Witkoff, el que confirmó este plan que "constituye el marco para un acuerdo de paz".

En cuanto a Israel, va por su propio camino en la ofensiva y estas cuatro semanas han demostrado que existen diferencias con la estrategia estadounidense, hasta el punto de que el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, ha avisado de que Tel Aviv "intensificará y expandirá" sus ataques contra Irán.
Por el momento, en el conflicto se han visto también involucrados otros países, ya que Irán, como represalia a los ataques, bombardeó bases de Estados Unidos y aliados en Irak, Jordania, Qatar, Bahréin, Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Líbano, Siria o Chipre. Cabe recordar que el ataque contra este último provocó que España enviara la fragata Cristóbal Colón para apoyar su defensa como miembro de la OTAN.

